jueves, 31 de julio de 2014

La vereda descartada

Se habla mucho de los "primeros amores", y se dice que no se olvidan nunca. Yo los denominaría, más bien, los primeros acercamientos carnales, que sí se graban en la memoria de los trémulos adolescentes, hasta el punto de que a algunos les puede marcar de por vida.
Quiero diferenciar ambas cuestiones, porque muchas veces no es lo mismo perder la virginidad que enamorarse por vez primera. Creo que en el segundo caso la química marca más en el alma y a veces uno se sorprende pensando en lo que hubiera pasado de haber tomado otro camino de la mano de otra persona; de ese pensamiento surgen estos mínimos versos.

Imagen de un diseño de Op Art, cogido de http://work.gmunk.com/Op-Art-01.

Sus hijos no son mis hijos.
Sus besos no me pertenecen.
No es a mí a quien buscan sus ojos fijos.
No compartimos ni futuro ni el fluido presente
y las pasiones que va descubriendo a su lado
Nos separan a ambos a infinitas distancias latentes.
Las palabras que brotan de sus labios como heridas
carecen de brisa para alcanzarme 
y son otros los oídos que las apresan
para envolverse en ellas como un manto
de viento azul y aguanieve brillante.
Hay caricias perdidas en la niebla
más allá de las estrellas y las brumas del Espacio;
dulces versos que se escudan en un silencio que pesa,
porque jamás han sido pronunciados;
y vagos recuerdos sin sombra
de una fugaz vida en común que nunca ha sido.
Mi alma y la suya no se miran
en el reflejo del tiempo pasado,
y cuando hayamos desaparecido
mi triste tumba y su limpio ataúd estarán separados
por mundos de enigmáticos amores sin resolver.

A éstos, The Clash, ya los presenté en otra entrada (http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2013/10/el-sanador-de-suenos.html), y para la ocasión he elegido su "Spanish bomb", sobre la Guerra Civil española, que a continuación traduzco y plasmo la letra (cuando intentan chapurrear versos en castellano lo dejo marcado con cursivas para que se sepa que es el idioma que se usa en la canción original).



Spanish bombs (Bombas españolas)

Spanish songs in Andalucía (Canciones españolas en Andalucía)
The shooting sites in the days of '39 (lugar de enfrentamientos armados en el 39)
Oh, please, leave the ventana open (¡Oh, por favor! Deja la ventana abierta)
Federico Lorca is dead and gone (Federico [García] Lorca ha muerto y se ha ido)
Bullet holes in the cemetery walls (Agujeros de bala en los muros de los cementerios)
The black cars of the Guardia Civil (Los coches negros de la Guardia Civil)
Spanish bombs on the Costa Rica (Bombas españolas en Costa Rica)
I'm flying in on a DC 10 tonight (esta noche voy volando en un DC 10)
Spanish bombs, yo te quiero infinito (Bombas españolas, yo te quiero infinito)
yo te quiero, oh mi corazón.
Spanish bombs, yo te quiero infinito (Bombas españolas, yo te quiero infinito)
yo te quiero, oh mi corazon.
Spanish weeks in my disco casino (Semanas españolas en mi disco casino)
The freedom fighters died upon the hill (los luchadores por la libertad mueren sobre la colina*)

They sang the red flag. (cantaron a la bandera roja)
They wore the black one (portaron la de color negro)
But after they died it was Mockingbird Hill (pero después de que murieran fue la Colina del Arrendajo)
Back home the buses went up in flashes (de vuelta a casa los autobuses saltaban parpadeantes)
The Irish tomb was drenched in blood (la tumba Irlandesa estaba empapada en sangre)
Spanish bombs shatter the hotels (Bombas españolas, quebrad los hoteles)
My señorita's rose was nipped in the bud (la rosa de mi señorita fue cortada de raíz)
Spanish bombs, yo te quiero infinito (Bombas españolas, yo te quiero infinito)
yo te quiero, oh mi corazón.
Spanish bombs, yo te quiero infinito (Bombas españolas, yo te quiero infinito)
yo te quiero, oh mi corazon.
The hillsides ring with "Free the people" (¿Las laderas sonaban con gritos de "liberad a la gente")
Or can I hear the echo from the days of '39? (o puedo escuchar el eco de los días del 39?)
With trenches full of poets (con trincheras llenas de poetas)
The ragged army, fixin' bayonets to fight the other line (el ejército harapiento, calando bayonetas para combatir a la otra línea)
Spanish bombs rock the province (Bombas españolas destrozan la provincia)
I'm hearing music from another time (Estoy escuchando música de otro tiempo)
Spanish bombs on the Costa Brava (Bombas españolas en la Costa Brava)
I'm flying in on a DC 10 tonight (esta noche voy volando en un DC 10)
Spanish bombs, yo te quiero infinito (Bombas españolas, yo te quiero infinito)
yo te quiero, oh mi corazón.
Spanish bombs, yo te quiero infinito (Bombas españolas, yo te quiero infinito)
yo te quiero, oh mi corazon.
Spanish songs in Andalucia, Mandolina, oh mi corazon (Canciones españolas en Andalucía, Mandolina, ¡oh, mi corazón!)
Spanish songs in Granada, oh mi corazon (Canciones españolas en Granada, ¡oh, mi corazón!)

oh mi corazon.
oh mi corazon.
oh mi corazon.
oh mi corazon.

*Alusión directa a la imagen captada por Robert Capa en la Guerra Civil titulada "Miliciano muerto", y que unos ubican en Cerro Muriano y otros en las proximidades de Espejo (en cualquier caso, siempre en la provincia de Córdoba) y que se reproduce a continuación.


miércoles, 23 de julio de 2014

Canapé de paciente espera


Hay que viajar mucho, amigos, y marcharse lejos a seguir aprendiendo y entendiendo la inmensa variedad de la cultura humana. El dibujito es autónomo y autóctono mío y el original está en manos de Carmela "¡Ay, Carmela!" Ligero.

De la puntualidad huye
si buscas lucir indiferencia
y punzar la sutil decadencia
de un beso que incluye
lo peor de la vana apariencia.


El temita que aquí plasmo es de Gloria Jones, y se llama "Tainted Love". Tengo que reconocer que lo conocí a través de Soft Cell, cuando menda y unos amiguetes asturianos de Muros de Nalón, entre ellos mi casi hermano José Luis del Valle, íbamos en el tren de vía estrecha a bailar a una enorme discoteca que había en Pravia y que se llamaba Tito's (recuerdo el año perfectamente, porque por entonces la Vuelta a España siempre tenía "su" canción y de camino al local siempre pasábamos por una tienda de electrodomésticos con las televisiones del escaparate encendidas y sonaba a todo volumen el "Born to be Alive", de Patrick Hernández, así que era 1980). Lo bailaba porque me embrujaba el ritmo de la canción, y no era de extrañar porque sin yo tener idea por entonces me movía con uno de los clásicos del Northern Soul (algo cambiado, pero en esencia bastante similar).


Su letra y traducción.

Tainted Love (Amor impuro)

Sometimes I feel I've got to (A veces tengo que)
Run away, I've got to (salir corriendo, tengo que)
Get away from the pain you drive into the heart of me (apartarme del dolor que causas en mi corazón)
The love we share (el amor que compartimos)
Seems to go nowhere (parece haberse ido a algún lado)
And I've lost my right (y he perdido el rumbo)
For I toss and turn, I can't sleep at night (por eso doy vueltas, no puedo dormir por las noches)
Once I ran to you (I ran) (Una vez corrí hacia ti corrí)
Now I run from you (Now I run) (Ahora huyo de ti ahora huyo)
The tainted love you're giving (A cambio del amor impuro que me dabas)
I gave you all a girl can give you (te di todo lo que una chica podría darte)
Take not give and that's not nearly all (no dabas y eso no significa casi todo)
Tainted love (Oh) (amor impuro, ¡oh!)
Tainted love (amor impuro)
Now I know I've got to (Ahora sé que tengo que)
Run away, I've got to (salir corriendo, tengo que)
Get away, you don't really want any love from me (apartarme, porque en realidad no quieres ningún cariño de mi parte)
To make things right (Para hacer las cosas bien)
You need someone to hold you tight (necesitas a alguien que te guíe)
And who think love is to pray (y quien piense que el amor es pedir)
Well I'm sorry, I don't pray that way (pues lo siento mucho, porque yo no paso por ahí)
Once I ran to you (I ran) (Una vez corrí hacia ti corrí)
Now I run from you (Now I run) (Y ahora huyo de ti ahora huyo)
The tainted love you're giving (A cambio del amor impuro que me dabas)
I gave you all a girl can give you (te di todo lo que una chica podría darte)
Take not give and that's not nearly all (no dabas y eso no significa casi todo)
Tainted love (Oh) (amor impuro, ¡oh!)
Tainted love (amor impuro)
Don't touch me please (no me toques, por favor)
I cannot stand the way you (Tease) (No puedo aceptar la forma en que bromeas)
I know you will hurt me so (sé que me vas a hacer tanto daño)
If I do not pack my things and go (Oh) (si no hago mis maletas y me largo, ¡oh!)
Tainted love (Oh) (Amor impuro, ¡oh!)
Oh, tainted love (Oh) (¡Oh! Amor impuro ¡oh!)
Tainted love, oh (Amor impuro, ¡oh!)
Tainted love (Oh) (Amor impuro, ¡oh!)


Big Boss Man. Un grupo curioso donde los haya. Suelen hacer instrumentales, pero en este fantástico disco, "Full English Beat Breakfast", suena esta canción con letra y todo (que no he podido traducir porque no me he topado aún con la letra). Se llama "Black Eye (I Believed in Love)", y es una delicia.



Éste otro, es un tema también de Northern Soul, que tiene un ritmo impresionante. Es de Joe Jeffrey Group, y se titula "My Pledge of love" (hoy va todo de amores, ¡qué bien!). Lo traduzco.


My pledge of love (Mi promesa de amor)

I woke up this morning baby (Me desperté esta mañana, nena)
I had you on my mind (te tenía en mi cabeza)
I woke up this morning baby (me desperté esta mañana, nena)
You know that I felt so fine (sabes que me sentía tan bien)
You know I need you (Sabes que te necesito)
You know that I love you (sabes que te amo)
This is my pledge of love to… (Esta es mi promesa de amor a...)
My pledge of love (Mi promesa de amor)
My pledge of love (Mi promesa de amor)
Darling, darling, darling… to you (Cariño, cariño, cariño... Para ti)
Yeah! (¡Sí!)
To you, yeah (Para ti, ¡sí!)
I woke up this morning baby (Me desperté esta mañana, nena)
I had you on my mind (te tenía en mi cabeza)
I felt so much love this morning (Sentí tanto amor esta mañana)
Little girl, little girl, you feel so fine (Pequeña, pequeña, te sientes tan bien)
You know I need you (Sabes que te necesito)
You know that I love you (sabes que te amo)
Darling, this is my pledge of love (Cariño, ésta es mi promesa de amor)
My pledge of love (mi promesa de amor)
My pledge of love (mi promesa de amor)
Darling, darling, darling… to you (Cariño, cariño, cariño... Para ti)
Oh yeah (¡Oh, sí!)
To you, yeah, yeah (Para ti, ¡sí, sí!)
Sky gettin dark above me (El cielo se está oscureciendo sobre mí)
Baby I need your lovin (Nena necesito tu amor)
Got to have all of your lovin (Tengo que conseguir todo tu amor)
Baby I want your lovin (Nena, quiero tu cariño)
Baby, baby, baby… (Nena, nena, nena...)
I woke up this morning baby (Me desperté esta mañana, nena)
That's when I caught your name (Fue entonces cuando percibí tu nombre)
I felt so much love this morning (Sentí tanto amor esta mañana)
Little girl, little girl, for shame (Pequeña, pequeña, por vergüenza)
You know I need you (Sabes que te necesito)
You know that I love you (Sabes que te quiero)
And this is my pledge of love to… (Y ésta es mi promesa de amor para...)
My pledge of love, yeah (Mi promesa de amor, ¡sí!)
My pledge of love (Mi promesa de amor)
Darling, darling, darling… to you (Cariño, cariño, cariño... Para ti)
Yeah, oh! (¡Sí! ¡Oh!)
Got to have your lovin (Necesito conseguir tu cariño)
Baby, you know I want your lovin (Nena, sabes que quiero tu cariño)
Uhhh! little girl, little girl (¡Uuuuh! Pequeña, pequeña)
Yeah baby (¡Sí, nena!)
I need, I need… (Necesito, necesito...)

jueves, 17 de julio de 2014

Sólo por esta vez

TODO con humor va mucho mejor. Cogido de mi muy querido foro hipocondriamods.mforos.com.

Resulta curioso cómo transcurren las cosas. Nunca fui de la opinión de que "mi" Música tuviera que ser algo generalizado. Al revés, me guardé siempre muy mucho de que esas canciones procuraran no trascender los límites de mi pequeño ser, porque pensaba que tanta magia descontrolada en manos de los "normales" no era ni sano ni bueno para el mundo, demasiado ensimismado en sí mismo (valga la redundancia) como para atender a minúsculos espacios de placer sin límite como son esos pildorazos sonoros de no más de cuatro minutos cada uno.
Y, aunque sigo pensando igual, voy a hacer una excepción en esta entrada sólo porque hice una promesa.
Veréis, el XXXIV Festival de la Guitarra de Córdoba organizó para el 11 de julio de 2014 un concierto de Ariel Rot y Loquillo en el Teatro de La Axerquía y como a mí el músico argentino me agrada y a mi mujer, Yolanda, le gustaba el barcelonés en su día (cuando se codeaba con Rockers), la creo que no es laísmo convencí de ir a disfrutar de la maravillosa noche mora de la capital califal (que lo fue, merced a una inmensa cuasi Luna llena de color crema y a un vientecito refrescante, y muy a pesar de la cerveza que vendían en el chiringuito abierto en el interior, tanto por la marca, que no me gusta, como por los abusivos precios que reclamaban por unas cantidades ridículas, ¡en fin!).
Un elegante Ariel Rot. Gran músico.
Muy buen ambiente. La grada hasta la bandera, mientras que la zona privilegiada justo delante del escenario, donde la acústica es realmente especial mostraba algunos claros que permitía bailar a los más suertudos sin pisarse unos a otros. Salió primero Ariel (un nombre extremadamente limpio) con demasiado escaso tiempo para demostrar su calidad y arropado por un buen grupo de músicos, pero regalándonos algunas joyas al margen de su discografía habitual (y de las novedades de su entonces último trabajo "La Huesuda"), como un instrumental interpretado con una gloriosa Gretsch color caoba caramelo de sonido cadencioso y suave que hizo que se movieran los pies a una velocidad pasmosa, o un poutpurri tocado a ritmo de Blues canallesco y satisfactorio de temas de Tequila, comenzando por "Vamos a tocar un rock and roll", que casi me hace llorar y que muy pocos de los allí presentes supo reconocer, para dejarme un buen sabor de boca, muy a pesar, insisto, del poco tiempo que pudimos disfrutar de su sabiduría musical (os recuerdo que yo pagué por verle a él como concertista y no como telonero de la otra estrella, que es como al final le hicieron sentir, sin tiempo, apenas, para caldear el ambiente).
El Loco salió a la una de la madrugada (con la Luna ya muy alta y habiendo recorrido un cuarto de su trayectoria celestial) después de un cuarto de hora de descanso entre espectáculo y espectáculo y con ganas de no querer largarse del escenario. Se daban varias circunstancias para ello: era el cumpleaños de su manager y al pobre lo avergonzó sobremanera exponiéndolo a la fuerza al público (realmente lo pasó muy mal, y de eso sé un rato y lo pude ver claramente); habían pasado 25 años desde su concierto en Córdoba (en ese mismo lugar) y el público, hay que reconocerlo, estaba tan entregado que al señor José María Sanz se le notó en su salsa, hasta el punto de lanzar sin asomo de decoro un par de pullitas, una contra el ministro Montoro y su absurdo ansia por seguir elevando impuestos (IVA al 21%) al ritmo que le impone desde el Norte la nueva Dama de Hierro germana, y otra contra el separatismo catalán, país de donde es originario, afirmando que en Cataluña "no restan, sino suman".
De este modo, alargó su presencia escenarial tanto como quiso (brillantemente acompañado de una banda genial, en la que me apuesto mis muy masculinos atributos a que el Señor de los Teclados, Santi Comet, es Mod-ernista fijo) y tanto como se lo acortaron al argentino, si bien éste último y el guitarrista asturiano que acompañó a Loquilllo en sus más de tres horas de actuación, el magnífico e impresionante Igor Paskual, hicieron honor al nombre del Festival, porque ambos mostraron su inmenso amor por este instrumento propio de pequeños e irrepetibles dioses humanos de dedos ágiles como brisas marinas.
¿Qué tiene que ver todo esto con la introducción de esta entrada? Pues bastante. Hablando del público, y  teniendo en cuenta que era Loquillo, resultaba inevitable que hubiera... rockers. Unos cuantos bastantes, la verdad; en exceso para mi gusto, máxime teniendo en cuenta que en ningún momento del concierto se produjo el menor sonido de los que solían gustar a estos muchachos del tupé al menos en mi época... todos ellos vestiditos de negro, con camisetas de su héroe cantante y la gran mayoría ya sin pelo yo peino mucho más que ellos,  y con una inmensa carga de actitud hortera hacia sus princesitas especialmente uno que tenía a mi lado y que me da la sensación que fue el mismo que salió al escenario hace unos años en otra edición del Festival de la Guitarra acompañando al genial Chuck Berry (no estoy muy seguro porque los rockers me parecen todos muy iguales unos a otros) y que se dedicó a hacer play-back de rodillas ante su chorbita para lo que necesitaba de, al menos, siete metros cuadrados (no era un fideo precisamente), mientras otro de la misma panda de un par de metros de altura y con el cuello de su blanco polo subido como hacen los pijos cortejaba a su parejita con idénticos movimientos que su ídolo. Pelín ridículo... Sí.
El caso es que fuimos al concierto con dos amigos, Jesús Ligero y Auxi Fernández (pareja y felizmente ligados entre sí por los pétreos lazos del matrimonio), y ella me oyó a la salida lanzar la pequeña crítica hacia lo hortera que podía llegar a ser el muchacho que estaba a mi lado y me preguntó si un mod y un rocker no eran lo mismo o, al menos, si el sonido de la música que escuchaban unos y otros no eran idénticos, ya que la estética sí que estaba claramente diferenciada.
Página de El Caso que hablaba de la muerte de Jesús Lefler y que desembocó en el cierre de Rockola.
Lo primero que hice fue negar la mayor. Sinceramente, veo una gran diferencia entre ambos sonidos (a pesar de que hay determinado tipo de Rhythm and Blues que pueda sonar bastante a un R'n'R) y mi mente regresó a ese mal rato que pasamos todos cuando se produjo el incidente que acabó cerrando el mítico Rockola madrileño, tras lo cual las emisoras de radio, en ese extraño afán de sacar las cosas de quicio con los sucesos, estuvieron emitiendo la noticia tratando de diferenciar el sonido MOD (con un tema emitido de Quadrophenia de The Who) del sonido ROCKER (Elvis Presley), ¡manda güevos!
Es más, Auxi me pidió que le diera un ejemplo de alguna canción en castellano de corte Mod-ernista y que se la cantara. ¡Diantre! Me quedé en blanco y no me salió ninguna. Sentí vergüenza por esa incapacidad para mostrarle a alguien lo que una canción podía provocarme y para nada satisfice su deseo con un sinfín de excusas (no se trataba de ocultar únicamente lo mal que canto). Al día siguiente le prometí regalarle esta entrada del blog con un puñado de buenas canciones y que ella misma opinara al respecto... Así que ¡va por ella!
La primera canción es todo un clásico de la época. Telegrama y su "Chica el metro". La escuché por primera vez una noche en Radio 3 (luego la repitieron hasta la saciedad) y me enamoré de inmediato de ella. Hay que aclarar que por aquella época (1982; yo tenía escasamente 16 tacos) la mayoría de los Mod-ernistas, digan lo que digan hoy en día los puretas, buscábamos un sonido punkero en las canciones (el influjo Jam era tremendo y muchos de nosotros adorábamos a los Nikis y su estupendo tema "Ernesto") y esta canción básicamente puro Power-Pop energético con toques esencialmente Sixties ofrecía eso y mucho más: era bailable (a lo Pogo) y reconocíamos detrás de ella una calidad muy superior a la de muchos grupos del Revival británico, con lo que nos hacía sentir orgullosos de nosotros mismos y de nuestra propia "movida". Recuerdo que en un quiosco del Paseo de Cánovas, en Cáceres, ubicado junto a la estatua del insigne poeta salmantino Gabriel y Galán (que inspiró con sus "Extremeñas" a Luis Chamizo para su "Miajón de los castúos"), adquirí una revista sobre grupos españoles de la época y que tenía la contraportada dedicada a los Mods, con Telegrama como buque insignia, por delante, incluso, de Los Elegantes, y que yo guardé como oro en paño durante años hasta que (como todo lo que ha tenido algo de importancia o interés en mi vida) se acabó evaporando perdiéndose en Dios sabe qué extraño lugar...


Los Flechazos fueron la Gran Revelación (equiparable para los Mod-ernistas hispanos a la de San Pablo con Cristo). Su primer LP ("Viviendo en la era pop", de 1988) era eso: un trabajo con un puñado de canciones excelentes, puro sonido MOD en constante efervescencia contra el que nadie (ni los más oscuros seres que iban de aburridísimos faces por la vida) pudo decir nunca nada en contra. R and B, Soul, Surf... Tenía de todo y muy sabiamente mezclado con una fórmula mágica que nos hizo gritar bien alto a todos nosotros que habíamos conseguido "nuestro" grupo; como si tuviéramos a nuestros "Who" o nuestros "Jam". No es que los demás grupos se hubieran limitado al formato single y a elaborar canciones sueltas, pero el fracaso de la producción en los larga duración de unos (Los Elegantes) y el extraño sonido que buscaron otros en el suyo (Brighton 64) hicieron de Los Flechazos el grupo referente durante los siguientes años desbancando claramente a los otros. Alejandro Díez su líder y amigo personal de Carlos González, un mod de Vitoria con el que hice muy buenas migas parecía un pozo sin fondo de capacidad creativa, aunque al final sonaba demasiado igual y prefirió dejarlo para continuar su carrera  en solitario como Cooper.
Alejandro en su Scooter. Cogido de mod-male.blogspot.com
Tuve la inmensa suerte de ver al grupo en varios directos (con grandes sorpresas, como aquel extraño domingo por la tarde en Madrid en el que Carlos Cordero y yo nos topamos con una de sus actuaciones gratuitas en el Parque de Atracciones; celebraciones gloriosas, como su décimo aniversario cantando el "Soy así" de Los Salvajes con el mismísimo Gaby Alegret en el escenario gritando constantemente: "¡Vamos Mooooods!" y una bestial bronca a puñetazos limpios entre José Luis, un amigo mío de Cáceres que me llevó en su coche al concierto, y una tal "Pájaro", un mod chiflado tan gordo y grande como el anterior, por lo que parecía una pelea entre Hulk y La Cosa que  terminó tan rápido como empezó y con varios edificios de la zona reducidos a cenizas como ocurre en los comics de la Marvel; o la delicia del megaconcierto de presentación del LP "Mi Generación 80", de 1994, en la sala Revolver de Madrid, en el que estuvimos prácticamente todos los Mod-ernistas cacereños de entonces. con Juan Pedro "Juanpe" González incluido, aunque con la gran ausencia de Juan Francisco, y con el único e irrepetible Perepe pasándoselo como sólo un tipo de alma libre, feliz y vivaracha como la suya puede disfrutar). La última de sus actuaciones fue como Cooper en Córdoba, en 2012, en la Sala Directos37, que cerró muy poco después de aquello por culpa de los vecinos, y en el que Alejandro hizo un gran esfuerzo por estar sobre el escenario porque estaba realmente enfermo. Charlamos un ratito antes de irse  al hotel y se acabó. Algo más sobre su historia: http://lafonoteca.net/grupos/los-flechazos.


Hablar de Brighton 64 es hacer alusión a la quintaesencia del Mod-ernismo hispano. Con el corazón en la mano, ellos fueron mi auténtica referencia a la hora de dar los primeros pasos en este fastuoso mundillo que a día de hoy todavía chispea con luminosos y colorados rescoldos humeantes en mi interior, y por tanto suponen para mí mis primitivos pasos en la búsqueda de un sonido particular y propio que prácticamente llenaba con The Jam y The Who, amén de otros grupos del Revival que empezaban a destacar por sobre el resto, como Merton Parkas o los Lambrettas. Los hermanos Gil Ricky y Albert eran los mods por antonomasia y el ejemplo que muchos de nosotros seguimos durante meses antes de despegar y comenzar nuestro vuelo en solitario individualismo a ultranza, ya saben. Me topé con ellos por primera vez en Gijón, en una tienda discos. Habíamos ido a ver el concierto en la plaza de toros de Miguel Ríos, que por entonces estaba presentando su gira "Rock and Ríos" (con los Nikis de teloneros, casi nada), y por la mañana paseamos por la ciudad aprovechando el buen tiempo y que mi amigo el hipermegamaxiastuariano José Luis del Valle tenía un Mehari blanco descapotable y muy molón. La "Movida" madrileña estaba ya a tope y la sección de música española era abundante y entonces, entre los vinilos de Siniestro Total, Gabinete Caligari o Glutamato Ye-Yé, brilló un maxisingle de nombre mágico y músicos perfectamente reconocibles por sus trajes, parkas y jam-shoes bajo el sugerente título de "Barcelona blues". Juro que mi cabeza comenzó a girar y a girar dando vueltas y lo compré sin importarme el precio (lo tengo desde 1983 como una de mis joyas vinílicas más preciadas); el resto del día, con independencia de todo lo demás, me sentí el tío más importante y con suerte del Mundo.
Entrada de aquel glorioso concierto en Málaga (que Carlos guarda todavía en su haber). Cogida del Myspace modsdemalaga.
Unos jovencísimos Ricky y Albert en el concierto de la sala Skalon, en 1984.
Aquello me sirvió para que poco después, en la Semana Santa de 1984, cantar como un poseso en primera fila sus cuatro cortes durante el sensacional concierto que los B64 interpretaron en Málaga, en la sala Skalon, ubicado en la calle Beatas, del que ellos mismos hablan en su libro autobiográfico "Bola y cadena" y en el que había una chorbita de cara preciosa, pero absurdamente vestida como un hombre (traje y parka), y en el que Ricky lucía la camiseta de la primera Concentración Mod malagueña, mientras que muchos de los presentes llevaban prendido en sus parkas el parche oficial, que representaba una target con los colores hispanos (rojo y amarillo). Gran noche junto a los ya finados Churri y Comi, a los que Carlos Cordero y yo conocimos previamente en Torremolinos, localidad de la que se sentían orgullosos como iniciadores del proceso independentista respecto de la capital malagueña para pasar a ser municipio propio. Como las demás en las que disfruté de su directo: Siroco de Madrid o la anteriormente citada Revolver con la múltiple actuación por el recopilatorio (*).
Otra gran noche tuvo lugar en la Nochevieja de 1986, con una fiesta por todo lo alto en la que hubo de todo en un piso que estaba ubicado justo encima del Mesón Extremeño de Cáceres. Allí se juntó la flor y nata de lo que últimamente se ha dado en llamar la "Movida" cacereña, y allí acudimos los Mod-ernistas elegantemente ataviados y armados con el último Maxisingle de los B64, "La casa de la bomba", del que pudimos pinchar sus cuatro fastuosos temas haciendo bailar a lo más granado de la juventud local.
Así se los hice saber a ellos muchísimo más tarde en otra extrañísima actuación ya como Matamala en Córdoba. Apenas estábamos en el local al aire libre una veintena de personas (la mayoría sentadas bebiendo) mientras que yo y otro antiguo Mod-ernista bailábamos sus canciones delante de ellos. Un grandísimo punto a favor de los hermanos Gil (cuando me enteré mucho más tarde que su hermana era la muy bellísima Ariadna, lo sentí por ella,  porque por muy famosa que esta actriz sea, para mí siempre será la hermana de ambos, y no al revés), que otros, como ha sido el caso muy reciente de Sex Museum, no han sabido seguir cancelando una actuación por falta de público suficiente.
Los B64 (Brigatones-Matamala) AMAN la música y así lo han demostrado y me lo han hecho saber personalmente en los últimos 30 años y por mucho que al otro lado del Atlántico haya listillos que no los sepan calificar como Mod-ernistas, Albert y Ricky, Ricky y Albert están muy por encima de calificativos y su alma es más negra que el carbón. No es de extrañar, por tanto, que cuando Kiko Amat, en una visita a la Feria del Libro cordobesa, me preguntó antes de firmarme su libro "Cosas que hacen bum" cuál había sido el grupo que más me había influenciado en mi vida yo le respondiera sin el menor asomo de duda: "Los Brighton" (una respuesta que, al parecer, le daba el 90 por ciento de los encuestados... por algo sería). Imprescindible esta entrada, aunque sólo sea por ver el primero de los vídeos que hay allí colgado con un "Barcelona Blues" al ritmo que, en mi opinión, se tendría que haber grabado en el Maxisingle (y que a más de uno le hará saltar la lagrimita de añoranza): http://barcelonarock80s.blogspot.com.es/search/label/BRIGHTON%2064.


Supe de los Sprays en Cáceres. Por entonces las liturgias de fin de semana se repetían siguiendo las mismas pautas una y otra vez hasta la saciedad o el aburrimiento, lo que a la postre te hace ver el nido original como una prisión Carlos fue el primero en huir hacia la capital como lugar de promesas capaces de saciar su necesidad de algo más. Esos movimientos rememorados cada viernes y sábado (en realidad, adoraba los miércoles, porque allí era el Día del Espectador y en el Gran Teatro reponían viejos clásicos como West Side Story, y películas más recientes, pero no de estreno, del estilo de Los chicos del maíz o la mismísima Quadrophenia) consistían en iniciar la tarde-noche en la zona de la Plaza Mayor donde el número de mesones es tan elevado como el de granos en el grasiento cutis de un adolescente para luego acabar llenando la madrugada y los pubs de La Madrila, en la parte moderna de la ciudad.
Muy pocas veces se modificaba esa costumbre, salvo por las escapadas a La Montaña, cuando Carlos consiguió su primer coche (un SEAT blanco) y escuchábamos en el radiocassette a La Lupe y su particularísimo "Fever" mientras imaginábamos que Cáceres era un puerto de mar abrazado por la noche, o las visitas a localidades cercanas, como Malpartida (donde en la discoteca más grande de toda Extremadura sufrí el peor encontronazo con macarras de toda mi vida, que acabó con mi cara destrozada en un médico de urgencias: Se hacían llamar Los Perros, y, a tenor de cómo actuaban, moviéndose en manadas, sus madres realmente debían de ladrar y llevar collares para que las sacaran a defecar, miccionar y pasear, las más suertudas, porque la mayoría de ellas seguramente pertenecerían a la calle, donde cualquiera podría hacerlas suyas a cambio de unos pocos cuartos).
En fin, en uno de esos bares modernos, el Lennon Pub, ubicado en unas retorcidas escaleras de bajada que conectaban la calle Doctor Fleming con Santa Teresa de Jesús (Carlos todavía recuerda la anécdota de un tipo que salió de allí borracho como una cuba y que las bajó rodando... ¡sin que se le cayera el cubata de la mano ni se le derramara el líquido de su interior! Estoy seguro de que cuando se levantó todos los presentes aplaudimos y nos reímos con entusiasmo), fue donde descubrí a este grupo de Barcelona. Si en la actualidad la falta de dinero es la excusa perfecta para desfasarse con el Botellón, por entonces buscábamos otras salidas más elegantes que el simple beber hasta hartarse en plena calle para poder  colocarse: Nosotros habíamos inventado una muy efectiva, aunque de sabor horroroso. Consistía en pedir un cubata de cerveza; es decir, en un tubo largo dejar caer un cuarto de ginebra y llenarlo luego hasta el borde con delicioso jugo de cebada. El resultado era como beber colonia, pero el subidón era impepinable.
Pues bien, en una de ésas estábamos cuando escuché muy dentro de mi cerebro, por encima de las voces cercanas y conversaciones multifacéticas, parte de la canción "Te veré a las 10". Me levanté guiado por las potentes notas, me encaminé hacia el disc-jockey (DJ), le llamé y le pregunté qué era lo que estaba sonando. Y aquí está lo gracioso: cuando me vio, sonrió con ese típico gesto de adivino que me decía claramente en silencio: "sabía que ibas a venir".
Nos conocían en toda la estrecha y minúscula ciudad. Sexo rápido, dinero rápido y fama rápida (en nosotros se cumplía a plomo únicamente la última parte del aforismo) y que el pinchadiscos hubiera hecho eso sólo podía significar una prueba; un examen para comprobar nuestra "pureza", que, al parecer, supimos resolver con solvencia, aplomo y desenvoltura. Eran tiempos de todo o nada y tan pronto te elevaban a los altares como te hundían sin piedad en el fango como un plástico cualquiera. Todos eran jueces, pero también susceptibles de ser juzgados por una palabra, un mal gesto, un mal día, una mala  interpretación...
Me mostró condescendiente la carátula del sencillo, Sprays. No me gustó el nombre. Nada. Pero sí mucho la foto de la portada. Tres tíos elegantes a rabiar (me enamoré de los zapatos blancos del que estaba a la izquierda), con trajes que les sentaban bien (no como a mí, que todo me quedaba mal, como si la ropa estuviera enfadada conmigo) y un llamativo corte de pelo a lo Paul Weller (de los primeros año) que yo no podía reproducir.
Se me quedó grabado en la memoria (ese mismo año, 1982, Felipe González se alzó como presidente del gobierno al frente del PSOE, derrocando a la UCD de Adolfo Suárez, y el mundo que había a mi alrededor comenzó a mutar y cambió) y no tardé mucho en pasarme por Harpo, nuestra tienda habitual de discos, ubicada en la calle Roso de Luna, donde el chaval me dijo que lo podía encontrar. Y, por supuesto, evidentemente, lo adquirí. Muy a pesar de que la voz del cantante, Tony Rodrígueza día de hoy, incluso, no me gusta, porque me suena como nerviosa en exceso, pero la música es poderosa, con un ritmo muy mod en ambos casos (de por fuerza, porque se parecen en extremo), y los marcados riffs de guitarra, bajo y batería golpean en mi mente con una fuerza tal que siempre me hicieron pensar en que un simple single no era bastante. Al parecer, no dieron para más y me quedé con las ganas. Para saber más: http://barcelonarock80s.blogspot.com.es/search/label/SPRAYS.


Si hubo una época que realmente hecho de menos, ésa es cuando nuestro profesor del colegio Licenciados Reunidos Don Ricardo organizaba viajes de Semana Santa a Torremolinos. Carlos y yo solíamos acudir siempre que podíamos y allí experimentamos un extraño amor hacia las tierras andaluzas, que tan bien sabían descubrir diversiones ocultas a corazones más norteños. Y no sólo en tierras malagueñas. Otras Semanas de Pasión íbamos a las costas gaditanas, donde conocimos a un grupo de gente especial, muy, muy especial. Era la Feria de Jerez (sinceramente, no recuerdo bien el motivo y la razón de por qué estábamos allí), pero el caso fue que los vi a todos juntitos, en un número significativo (hasta la fecha nunca había visto a tantos agrupados en el mismo sitio) y con una pinta de Mods que echaban para atrás. estaba Perepe con el pelo corto y un hiperjoven José Manuel, AKA Mr. Magicmods, y hasta un joven norteamericano negro de nombre Gerald, que poco después cruzó el mar de vuelta a casa. Gente elegante, pero divertida, en la que primaba la unidad y de entre ellos sobresalieron aquéllos que formaron el grupo Servicios a Domicilio. Como en ocasiones anteriores Radio 3 fue la gran culpable. Una de esas noches de insomnio voluntario sonaron unos acordes de corte skatalítico con toques de Reggae y el cantante nos sugirió casi como una orden a los oyentes aquello de "Cómprate un avión", y casi lo hicimos. Los Mod-ernistas cacereños adoptamos ese tema, compuesto por Diego Román (al que tuve la dicha de conocer personalmente fue un inmenso honor en una edición del Festival Cáceres Pop, que organiza el genial Juan Pedro González, en el que actuaron los gallegos Phantom Keys), casi como si fuera nuestro himno y hasta llegábamos a hacer nuestra propia versión en casa de Carlos, él tocando el órgano y yo cantando (bueno, más bien graznando). Desde entonces han pasado algunas décadas, y Magicmods, que entonces era el bajista, es ahora guía y maestro de los maravillosos The Refoundations, cambiando el Ska primitivo y primigenio por el Soul en mayúsculas.
Ricky "B64" Gil, sobre la Vespa de Rafael Rodríguez, bajista de los Agentes Secretos. Cogida de smashingreader.com.
Dentro del bloque andaluz, hay que destacar también a los Agentes Secretos, de Málaga. Conocimos a uno de sus miembros, Rafa Rodríguez (creador del Modzine "Aquí y Ahora"), en una Concentración Mod, en la que todos, Ricky Gil entre ellos, quedamos prendados de su Vespa, en la que se veía un dibujo de Pop-Art con un impresionante puñetazo. He de aclarar que no lo conocimos como miembro de un grupo de música de lo que podría haber presumido perfectamente, sino como un Mod-ernista más dispuestos a beberse la noche junto al resto de entusiastas amigos. Yo adquirí su single "Un ser extraño", extraído de su trabajo "Todo para ti", con "No soy como ayer" en la cara B.
Con los Mods de Málaga pasamos bastantes buenos ratos tomando minivasitos de moscatel en tascas de pegajosas barras hechas en madera y con siglos atrapados entre los nudos alisados por las consumiciones, las balletas de los camareros y los brazos de la carcomida clientela, visitando el Castillo (impresionantes algunas fotos que tenemos nuestras llenando de parkas los pasillos enmarcados en esas históricas piedras o cenando pescaíto en un chiringo acodados en una impresionante mesa larga en la que sólo se veían sonrisas. Luego la noche, esquivando pasos de Semana Santa y yendo a visitar a sus amigos Rockers en algún local de cuyo nombre ya ni me acuerdo.
Recuerdo Málaga como una ciudad extremadamente divertida, muy vitalista, muy abierta, donde podía pasar cualquier cosa. Y quien no haya dormido en su playa, rodeado de borrachos ruidosos sobre todo alemanes e ingleses y condones usados, es que ha vivido poco...
Para más información al respecto: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=589325567800114&set=pb.130108167055192.-2207520000.1405761796.&type=1&theater.
Y no se puede mencionar a Málaga sin nombrar a Lupi y los Hermanos del Soul. Nacidos en 1987, personalmente me recuerdan enormemente al sonido que hacían los miembros de otro grupo, Smart Dress, que me encantaba, todo hay que decirlo. Sobre ellos carezco por completo de vivencias personales, únicamente por su música, que he escuchado (y bailado, faltaría más en mi casa lo hago, y mucho) a través de ese extraño invento que es la Red de Redes y que me ha supuesto la apertura a un mundo carente de física, pero repleto de química mental, ingrávidos bits y autopistas vertiginosas hacia metas otrora inalcanzables (si en nuestra época hubiera existido Internet nos habríamos comido literal el mundo, aunque es probable que se hubiera viajado un poco menos y nos habríamos perdido encuentros fascinantes como la Concentración de Málaga o la primera que se realizó en Santander, donde me sorprendieron por lo cachondísimos que eran los mod-ernistas leoneses).




No es porque me apetezca formar bloques, pero si en Andalucía se produjo una Escena realmente activa y efervescente, Cataluña fue el origen de la "calidad" (entended que esta entrada es algo personal y que no hablo como experto, sino por las sensaciones que capté entonces y que a día de hoy, le duela a quien le duela y pese a quien le pese, siguen siendo las mismas). Los B64 fueron los primeros en llegar a mis oídos y llenar mis neuronas de ese sonido tan único y especial que nos hace brillar en plena oscuridad, pero hubo otros que viajaron en paralelo (nunca siguiendo la misma estela que los primeros, porque la diferencia entre ellos era brutal) y forjaron su propio camino en este difícil mundo que es el Mod-ernismo.
Ya he mencionado antes el LP "Mi Generación 80". Lo compré el mismo año de salida en la FNAC de Madrid (no sé si ahora hay más de una, pero antes era única, de ahí que lo haya singularizado) y me captó antes el título que su portada (no me agrada y se podría haber esmerado más en ella). El caso es que cuando le di la vuelta al CD (no salió en vinilo) me asaltaron los nombres de un buen puñado de grupos que dilataron mis pupilas y me obligaron a comprarlo (supongo que les ocurrirá a todos, pero mi disco tiene la peculiaridad de que Telegrama aparece en un orden diferente al que en realidad está su corte "Chica del metro"). Y cuando lo escuché me ENCANTÓ sobremanera y de especial forma la canción de "El día que vuelvas", de Los Canguros; no sólo por el ritmo trepidante e inquieto que muestra, sino y sobre todo por su melancólica letra (que mentalmente agrupo siempre con temas de Los Flechazos del estilo de "El Faro" o "Arcoiris", o de Aviador DRO y sus obreros especializados con "Selector de frecuencias", y que, personalmente, considero auténticas poesías cantadas). Paradójicamente, en el concierto de presentación del CD fueron los que peor tocaron, porque sus temas se alejaban sobremanera del público que los tenía delante (pocas veces había visto antes semejante concentración de Mods en Madrid) y ellos mismos lo reconocieron cuando se escucharon los primeros silbidos (algo muy similar ocurrió en el concierto de The Truth en Vitoria, al faltar la primordial comunión entre artistas y público). Culpa únicamente de ellos. Para conocer más de Los Canguros: http://no80s-gruposnacionales.blogspot.com.es/2010/07/los-canguros.html y http://esta-pasando.com/?p=1616.
Kamembert, un nombre sabroso donde los haya, eran poperos que sabían jugar a la perfección con toques Soul. Y de esa sabia mezcla nació un sonido muy propio con una reconocible base de bajo poderosa que me hacía bailar. Por entonces, llegué a creer realmente que "lo mod" únicamente existía en Cataluña y, para ser sinceros, les agradecí en el alma a todos estos grupos que se arriesgaban tanto a etiquetarse como tales porque en muchos casos suponía un claro fracaso comercial a que cantaran en castellano. Los 80' del siglo pasado fueron como una revelación para este país, porque se pasó directamente, casi de un día para otro, en inventarse formas de cantar en inglés sin conocer el idioma de Shakespeare a poder recitar de principio a fin toda una canción sin sentirse ridículo, y eso nos permitió a toda una generación aplicar sentimientos e ideas en forma de canción que han sabido trascender el tiempo para formar parte de nuestra cultura.  Para más información: http://www.valladolidwebmusical.org/grabaciones/06/kamenbert/ o bien http://no80s-gruposnacionales.blogspot.com.es/2008/09/kamenbert.html.
Más poperos todavía eran Los Sencillos, de los que sobrevivió por encima de todos su cantante Miqui Puig, famoso por sus entradas y salidas televisivas. No obstante, poseían ese toquecito muy suave de Funk que me atraía sobremanera y, de hecho, uno de los temas suyos que más me gustan es "Doctor amor". Es que soy así.




Otro salto al Norte. esta vez a Euskadi. Allí, en Donostia, surgió un pedazo de grupo llamado Scooters, que sólo por su nombre dejaban a las claras lo que querían demostrar. Los conocía merced a mi gran amigo Carlos González, de Vitoria, y a toda la gente con la que se movía bailando en el Dadá, entre los que estaba Iván Garaikoetxea, en épocas muy duras y difíciles en aquella ciudad que no tragaba el Mod-ernismo, con skins locos Dieguillo y su esquizofrenia que en tiempos pretéritos le hubiera llevado a Arkham Asilum y heavys absurdos que equivocaban la lucha de clases con el mero hecho de pasarlo bien los fines de semana. Semejante fauna amargó la vida a algunos y a otros los hizo más fuertes hasta el punto de reafirmar su posición más allá de aquellos ácidos años formando el estupendo grupo The Allnighters (de los que tengo la dicha de poseer "Midnight Boogie" y "Keep on keepin' on"), con Igu García uno de los tíos más estupendos y buena gente que me topé nunca, junto con su entonces novia Laura al frente, con los que pasé muy buenos ratos mientras cursaba Periodismo en la vecina Pamplona y saltaba los fines de semana a visitar a los gasteizko mods. Bucea aquí para más información: http://no80s-gruposnacionales.blogspot.com.es/2009/01/los-scooters.html.
Hubo otros Scooters, pero se formaron en Valencia, con un tema recogido en un recopilatorio valga la redundancia en vinilo de grupos locales (La Moguda Valenciana de la Dipu Pop-Rock '86) que pude conseguir mientras estaba en Iruña. Su tema "Generación 80" es, por desgracia, a día de hoy extremadamente actual por su letra, y el sonido es muy rompedor, con inclusión de armónicas y vientos para cubrir un sonido de rhythm and blues de riffs energéticos y ritmos que se quiebran a lo Jam, muy de mi gusto particular, propio y personal. No conozco nada más de ellos, pero me basta para incluirlos aquí.



Y llegamos al grupo más controvertido de la Escena hispana. ¿Eran Los Elegantes mods? Unos dicen que sí y los defienden con uñas y dientes, otros dicen que no y les tachan de venderse al sistema tras haberse visto catapultados a la fama por el impulso de sus seguidores mod-ernistas... El caso es que trascendieron todo aquello y se convirtieron en un grupo de verdadero culto dentro de la llamada Movida Madrileña, hasta ponerse a la altura de los grandes nombres de la época y pasar a formar parte de cualquier recopilatorio de pop y rock español de los 80'. Las cosas son como son y no hay que darles más vueltas.
¿Que qué pienso yo? la verdad es que prefiero no opinar, pero sí que puedo considerar (o reconsiderar) algunos elementos que me impulsan a escucharlos con asombro y con muchísimo respeto. Siempre.
Justo enfrente de Harpo (la tienda discos cacereña arriba mencionada) se abría una tienda miscelánica, con un poco de todo, fanzines incluídos. Entre ellos estaba uno que hablaba directamente del concierto que dio este grupo en diciembre de 1982 en el Colegio Mayor San Juan Evangelista, donde el redactor de la crónica mencionaba que "cien mods enanos destrozaron el mobiliario" en plena vorágine festiva, mientras que el cantante, El Chicarrón, tuvo que ser llevado a un centro de salud, porque se lanzó hacia el público y se dio de bruces contra el suelo, ya que nadie le cogió antes de estrellarse. En fin, una tarjeta de visita la mar de sugerente y que me puso la mosca detrás de la oreja.
La siguiente ocasión fue de nuevo en Radio 3 y ya me volvió loco. Sonaba una maqueta con una increíble y purista versión de "Zoot Suit" de los High Numbers (los pre-Who) bajo el título de "Mangas Cortas" (nada que ver con la horrorosa versión que hicieron de esta canción para el vinilo y que la destrozó por completo), que ahora mismo echo muy de menos y soy incapaz de recuperarla por ninguna parte, amén de otra divertidísima versión del "Too much pressure" de los Selecter, con el estimulante nombre de "Toma anfetas" (éste más asequible que el anterior), que no paré de cantar y tararear durante el resto de la semana para horror de mis compañeros de clase. No era de extrañar, por tanto, que a Los Elegantes se les considerara en sus inicios como el grupo referente mod español por excelencia. Algo que quedó plasmado en su single "Me debo marchar" (que tengo en mi haber) y en posteriores trabajos, la mayoría de los cuales eran versiones en castellano de temas que escuchaban los mod-ernistas primigenios en las emisoras británicas. No tengo más que decir al respecto. ¿Me gustan? A veces sí y a veces no. Pero no puedo evitar siempre que el corazón se me acelere un poquito cada vez que me asalta uno de sus temas fuera de mi hogar. La vida es así.
Mas cositas en: http://www.popdelos80.com/los-elegantes/


¿Y qué decir de los Pánico Speed? ¡¡¡¡¡Me encantan!!!! Jamás le podré agradecer lo bastante a Carlos González, el vitoriano, que me los diera a conocer en una de ésas tardes en las que íbamos a escuchar buena música a su casa, mientras me enseñaba sus cuadros y sus bocetos de nuevas ideas. Allí conocí a Mark Le Gallez, a Squire y a los propios madrileños. Lo primero que oí de ellos fue su tema "Hoy todo va mal" y me enamoré del ritmo y de la letra de inmediato. Así que poco después me compré su disco "Manera de ser" (1988) y ya en 1995 su EP "Viene a por ti", que adquirí en el Siroco el mismo día que lo presentaron y que sus miembros me firmaron porque fui detrás de ellos uno a uno dándoles la brasa para que me lo personalizaran (creo que coincidió con la presentación también del primer número del "Cartagena 21o quizá no, no recuerdo bien, en la que José Luis Gálvez y yo nos pasamos toda la tarde y parte de la noche fotocopiando y grapando las páginas del modzine en su empresa y llegamos tarde, muy tarde, a la presentación del primer número, en el que participé activamente, ante la desesperación de Juan Pedro González "Juanpe", que nos quería matar...). Tienen un directo la mar de interesante y frente a los que los denostan de continuo (entre ellos el propio Kiko Amat, que utilizó su nombre para bautizar a uno de sus personajes diciendo que se trataba de un grupo muy malo de la capital del reino), tengo que decir que sé de buena fe que cuentan con un montón de seguidores Mod-ernistas, hasta el punto de afirmar que somos Legión... Más cositas en: http://no80s-gruposnacionales.blogspot.com.es/2009/07/panico-speed.html


No hace mucho que hablé en este vuestro blog de Los Negativos. Por desgracia, fue a raíz de la muerte de su alma-mater, Alfredo Calonge (http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2014/05/adios-con-dios-o-abur-ben-hur.html). En esa entrada ya dejé bien a las claras lo que supuso el grupo para los Mod-ernistas cacereños de la época, pero sí voy a añadir una pequeña cuestión más en relación a mi época de universitario, cuando conocí al grupo de mods iruñeses (Joseba, Minch, Joe, el primo de Iván Garaikoetxea maldita memoria, no recuerdo su nombre y El Bocas) y nos hacíamos escapadas de fin de semana a Vitoria (como ya he referido antes, en algunas ocasiones en el coche de un par de amigos roquetas, concretamente un Rocker y un Teddy-Boy). La cosa no va con ellos realmente, sino con uno de mis compañeros de clase, Miguel Ángel Jimeno (Ximenías, para los colegas), actual profesor de la Universidad de Navarra y uno de esos genuinos beatlemaníacos con los que me he topado a lo largo de mi nada azarosa vida y con los que comparto mi amor por los Cuatro de Liverpool (a pesar de que decir esto está mal visto entre la familia Mod-ernista; pero, con sinceridad verdadera, me la trae floja y pendulona, que diría mi amigo Balta).
Carles, guitarrista de Los Negativos, en el famoso Mini de la canción "Un día especial". Cogida de http://parqueportugues.blogspot.com.es/.
Precisamente, hablando de los Beatles salió a la palestra el nombre de Los Negativos, por las claras referencias y alusiones de su música a los gigantes de la música británica (hoy en día tan curiosamente olvidados) y como no conocía nada de ellos, comencé a tararearle por entonces carecía por completo de vergüenza alguna el tema "Un día especial" (no es el que he elegido para esta entrada, sino el "Graduado en Underground" en honor a Alfredo) y cuendo llegué a la estrofa que decía "por el espejo del Mini puedo verte llorar, si se te enfrían los pies por la noche da igual", se sacó el Ducados (eterno) de la boca, se rió y me soltó: "Me encanta", y prácticamente se la aprendió. De cuando en cuando, me llamaba por lo bajo en clase y me soltaba esa frase cantando bajito moviendo la cabeza adelante y atrás y sonriendo como sólo la gente feliz sabe hacerlo, y yo me quedaba satisfecho porque tenía la sensación de que no había desperdiciado uno de mis preciosos temas con un cualquiera, sino que le había hecho un regalo a otro sibarita musical como es mi caso. ¡Ay, cómo echo de menos a algunas personas!


Las letras de Los Escándalos fueron lo que más me llamaron la atención de este grupo tan especial. Eran densas, espesas, había que darles vueltas y dedicarles un tiempo para asimilarlas (algo parecido a lo que me ocurre con los Doors). Cuando Carlos se hizo con el maxisingle "¿Dónde se fue la diversión?" (en realidad carece de título, pero es el primer tema y así lo bautizo yo, porque me da la santa gana), también estuvimos varios días seguidos escuchándolo. Al principio, quedándonos con la música, que es lo que nos hacía bailar (dando saltitos a lo Paul Weller y Bruce Foxton), pero luego comenzamos a fijarnos más en las letras hasta bucear en su profundidad y dejarnos llevar por sus mareas internas. Era muy agradable; producía un extraño cosquilleo en el cerebro y, tal y como le he comentado muy recientemente a su exbatería, Frisco (Paco Ortega), me permitía cantarlas en clase quedando como un cultureta de la vida (como los que se habían leído ya a Kerouac y lo anunciaban a bombo y platillo), porque el resto se limitaba a letras frescas y fáciles, más propias de la Movida, mientras que yo era un digno representante de la Escena. Siempre les tuve un especial cariño y más ahora que Frisco me acaba de pasar un buen puñado de temas suyos (de los que tocaban en directo en plena época), con lo que voy a verme paseando en los próximos días en un cielo estrellado vagando de noche por espacio exterior para envidia (de la que pone verde) de muchos. Para más información al respecto: http://no80s-gruposnacionales.blogspot.com.es/2008/07/escandalos.html.


Smart Dress son el arte de crear el sonido del más puro Rhythm and Soul. Un concepto que ya hacían antes los Makin' Time en Gran Bretaña durante la época dorada del Revival, pero que el conjunto madrileño supo adaptar con inmensa maestría al castellano. De ellos tengo su genial "Diversoul" y estuve a punto de ver en 1990 un concierto de ellos en Bilbao, organizado por Ángel Manzanares, que viajó con ellos, pero me quedé en la puta puerta por falta de dinero. Eran tiempos extraños. Por entonces había solicitado un largo crédito a un banco (que me niego a nombrar porque sería publicidad gratuita) para realizar un Master de Periodismo en el periódico El Correo Español-El Pueblo Vasco y, por supuesto, las pesetas brillaban por su ausencia. En esa época conocí a los mods locales, entre los que estaba uno de los pocos face a los quiero denominar así sin ánimo de insultar, porque era un tipo estupendo, a la par que elegante y educado: Areta (nunca supe su nombre verdadero). Con él viajamos Carlos, Juanpe y yo en el mismo autobús a la Concentración de Santander (magnífica y que la televisión local grabó abundantes imágenes, con lo que tiene que haber en alguna parte un reportaje al respecto) y, aunque quizá no lo recuerde, si el conductor paró el vehículo para echarnos la bronca era porque yo estaba tapando con mi parka el altavoz de la radio, porque queríamos escuchar lo que nosotros llevábamos grabado en un radiocassette. En fin que no éramos unas gamberritos graciosos como la situación daba a entender. Con ese grupo de Mod-ernistas (abundantes) también me topé una noche con un concierto gratuito de los Bad Manners justo delante del Ayuntamiento en el que apenas sí había 20 personas bailando Ska como locos, en su mayoría punks y skins. Para más información: http://no80s-gruposnacionales.blogspot.com.es/2009/07/smart-dress.html


Finalmente, quiero poner una canción de un grupo español de los 60' del siglo pasado: Los Salvajes.
Y quiero hacerlo porque, sin saberlo, influyeron en la Escena hispana hasta extremos insospechados hasta el punto de que no hay ni un sólo Mod-ernista de este país que no tenga algo de ellos en su casa. Dice Carlos que una vez en Barcelona paseaba por la noche y se topó con un chaval que se le empezó a quejar amargamente porque no le dejaron entrar en un concierto de este increíble grupo barcelonés porque era demasiado joven (lo mismo me ocurrió a mí en Cáceres cuando en el Cine Capitol no me dejaron entrar a ver Quadrophenia porque era para mayores de 18 años, cuando yo ya la había visto siete veces). El chaval gritaba que iba vestido con patillas, estrecho pantalón y un jersey a rayas como en la canción de ellos "Soy así", con lo que no era capaz de entender la razón por la que le impedían la entrada (al parecer, el local era estúpidamente "de postín" y había "derecho de admisión").


Espero, Auxi, que con esta pequeña muestra te puedas hacer una idea de lo que es el sonido Mod hispano. Evidentemente me he dejado grupos en el tintero, bien porque cantaban en inglés, bien porque en Youtube no tenían nada o bien porque resulta del todo imposible plasmarlos a todos aquí.
Un saludo y por siempre y para siempre Keep the faith.

P.D. Quien haya entendido que me caen mal los rockers o bien no saben leer entre líneas o no me conocen para nada. Tuve buenos amigos con tupé y tan sólo sufrí encontronazos con dos capullos de Cáceres: uno cojo y contrahecho, al que no querían ni sus propios colegas, y otro alto al que mi colega Juan Francisco le puso en su sitio de tres increíblemente directos puñetazos. El resto eran unos cachondos mentales, que sabían de música y con los que daba gusto estar. Que conste... 

(*) Leyendo el libro "Málaga y la Nueva Ola. Música y vida nocturna 1979-1984", escrito en 2010 por José Luis Cabrera y Lutz Petry, me he enterado que quien organizó ese maravilloso concierto fue Rafael Rodríguez, bajista de los Agentes Secretos. Así que, por fin, tengo a alguien a quien agradecérselo de verdad. Muchas gracias, Rafa. Aunque fuera un fracaso de taquilla, el concierto fue un exitazo de público y nos lo pasamos en grande. La portada del libro y, cómo no, una de las imágenes internas sobre Mods malagueños, cogidas de nuevaolamalaga.blogspot.com y de rafamateostudio.com.