jueves, 19 de diciembre de 2013

El Bufón

Para los más ansiosos, aquí tienen la segunda entrega de la serie (cortita) de "Cuentos absurdos". Es de la misma época que la anterior narración, y también fue presentado a concurso, sin éxito de ningún tipo, ¡je, je je! Según aparece en el manuscrito, fue escrito en Bilbao, el 3 de Febrero de 1990 (mi vigesimocuarto cumpleaños; prácticamente la mitad de la edad que acumulo ahora)  y estaba dedicado a un sabio: Miguel Ángel Jimeno. Se titula:


Máscara de bufón, de perso.wanadoo.es.

EL BUFÓN

Yo fui el bufón del rey. Una dulce responsabilidad barnizada de amargura y no exenta de importancia, de la que aún hoy me siento ciertamente orgulloso. En teoría era una tarea fácil: cuando él tenía necesidad de reírse acudía yo y con unas cuantas piruetas le regalaba, a modo de precioso don, con un poco de felicidad, dejándole al punto para continuar con sus pesadas y para nada envidiables labores de monarca. Luego, con suma discreción, volvía a esfumarme como si nunca hubiera estado allí o en ningún otro lugar.
Pero ni Su Majestad ni ninguno de los que estaban con él fueron capaces de entender.
Hubo momentos en los que gemí largamente como alma condenada encerrado en mis aposentos, hundido en la soledad, porque creo que ése era mi destino ineludible: la aislada existencia de los albardanes, manteniendo siempre, ocurriera lo que ocurriera, la estúpida sonrisa tallada en la boca. ¿Y sabéis lo mejor de todo? Que nadie me forzó a ello.
Sin más, un buen día, no hace muchos años de esto, me encontraba en la calle procurándome —a base de métodos muy poco recomendables; que todo hay que decirlo— un bocado para acallar mis rugientes tripas y tropecé con un rico comerciante. Pedí perdón de mil diversas maneras, pero él, al ver mi cuerpo pequeño y grotesco y mis extrañas maneras, se sintió ofendido hasta lo indecible e intentó apartarme de su camino a golpes de bastón.
Enseguida en torno nuestro se formó un corrillo de curiosos que, a carcajadas, estudiaban con detenimiento y celebraban con aplausos las evoluciones de mis ágiles esquivos. Al final, lo reconozco, resulté ser demasiado torpe para superar las circunstancias y el gran señor logró propinarme un bastonazo en la chepa, acompañado de un triunfal insulto que no merece la pena siquiera de transcribir en este manuscrito.
El dolor fue tan terrible que caí al suelo con los ojos humedecidos y una ganas atroces de rebanarle el cuello a aquel sapo engreído, aunque eso me pudiera costar la horca. Pero me contuve. Dios nuestro Señor sabe cómo y por qué.
Terminado el espectáculo, los curiosos se fueron retirando entre risas apagadas hasta que no se oyó más que el murmullo anónimo e impersonal de la plaza. Tardé un rato en reaccionar y al levantar mi enrojecida mirada me asombré contemplando ante mí a una niñita de cuclillas y vestida con lujo que también lloraba conmigo; yo de rabia, ella de pena, supuse.
De inmediato, sopesé mentalmente ambos sentimientos y supe que el suyo, la piedad, vencía con creces a mi odio impotente. Sin conocerme de nada, esa niña derramaba lágrimas de ternura por mi persona, y su gesto se abrió hueco, como una brasa ardiente en el polvo de nieve, en lo más recóndito de mi alma, esté donde ésta esté; una recompensa terrenal —la primera que recibía en toda mi vida—  que bien merecía una réplica adecuada.
Me sequé los ojos y procuré hacerle una serie de inocentes carantoñas que obtuvieron su fruto: seguía llorando, aunque en su cara manchada asomó un esbozo de luminosa sonrisa. No se reía de mí, sino conmigo; ahí está diferencia.
Y estropeé el mágico momento estirando el brazo para acariciarle el rostro en agradecimiento. Se echó para atrás con el ceño nublado y miedo en las pupilas. No se lo reproché... Luego descubrí que se trataba de la hija del comerciante que me maltrató por mi maldita deformidad.
Tuve la dicha, o la desgracia, según se mire, de que entre los que nos rodeaban cuando tuve el lance con aquel señor se encontraba un mayordomo de la corte. De inmediato en palacio se corrió la voz de lo ocurrido y la noticia llegó a oídos del mismísimo rey. Éste envió en mi busca y, tras localizarme en mi cuchitril, me llevaron ante su presencia.
Mantuvimos una suerte de diálogo silencioso, sobraban las palabras, tan sólo mirándonos sin que ninguno de los dos cediera, hasta que el coronado por la gracia divina estalló en una sonora risotada que me arrastró a mí mismo a reírme. Posteriormente el rey ordenó que me trajeran un enorme espejo y me lo situaron delante. Analicé el reflejo ante la regia expectación y mi propia incredulidad; entonces, después de reconocerme, volví a reírme a carcajadas. A partir de ese absurdo instante pasé a ser el primer bufón, el favorito, de la casa real.
Por lo que pude saber, mi fama, proporcionalmente inversa al tamaño de mi físico, se extendió a lo largo y ancho del reino como el fuego entre la paja, y todos comentaban siempre —incluso en las lejanas fronteras— el último de mis chistes o alguna de mis ingeniosas ocurrencias. Su Majestad me tomó franco aprecio y yo a él llegué a quererle como a un padre; el que nunca recordé tener.
Pero, repito, ni él ni su familia ni ninguno de sus cortesanos llegaron nunca a entenderme porque, sencillamente, no me conocieron ni ganas que tuvieron de hacerlo. Por eso, nadie supo jamás de mis largas estancias a oscuras en mis aposentos, ahogado en llanto por el recuerdo de aquella chiquilla que se apiadó de mí y atacado, del mismo modo, por la más endiablada de las soledades que se pueda sentir en este mundo.
Juro que amé al rey con todas mis ganas, pero al mismo tiempo le odiaba con fuerza insistente. De ahí que hiciera lo que hice: envenenarlo cuando fue a beber su copa de vino en Nochebuena. Al caer fulminado sobre la mesa los guardias cerraron las puertas del salón prohibiendo la salida a los que se hallaban disfrutando de la Natividad, la fiesta reina entre las fiestas. Pero yo me adelanté y proclamé en alto mi culpa:
—Yo lo maté.
Nadie preguntó el motivo. Menos mal. Porque ni yo mismo lo tengo claro. Las razones del corazón van por sendas diferentes, y hasta opuestas, a las de la cabeza, y en muchas ocasiones lo que podría justificar un acto no se ha de expresar con palabras, sino con puras sensaciones. En fin, el caso fue que me encerraron en una celda profunda para esperar a que se cumpliera la sentencia de muerte sin juicio previo. Ahora, en mi prisión, tan solo como siempre, manifiesto por fin cierta alegría y cuento, gracias a las piedras rectangulares que me mantienen sin saberlo prisionero, los escasos días que me quedan para ser definitivamente libre.
Sólo pido a Dios que el verdugo tenga el pulso firme al bajar el hacha y que en el Cielo haya reyes que me hagan reír.


Imagen de la obra teatral "El Rey y el Bufón", de Michel de Ghelderode, con la Muerte en medio de ambos personajes, cogida de la página de www.festivaldealcantara.es.


Como elemento musical, creo que viene como anillito al dedo temas que aludan al bufón. El primero de ellos es de The Milestones, con el título de "The Joker", y está enmarcado dentro de la más intensa tradición del Northern Soul. No la he elegido porque esté hasta las narices de traducir canciones y, por tanto, optara por un instrumental, sino porque me gusta tal cual es, ¿vale?



Bien, vale. Es otro tema instrumental, pero insisto que es más bien porque van de la mano con el escrito. ¡Diablos! ¡Qué mal pensados sois todos. Héteme aquí a Sun Ra and The Blues Project, con su "Joker is wild", sacado de su interesante proyecto "Do Batman and Robin". ¿Que os interesa? Pues nada, aquí tenéis el enlace: http://blog.wfmu.org/freeform/2006/02/sun_ra_and_the_.html.



¡Mira que sois! Me habéis obligado al final a introducir otra canción, esta vez con letra, sólo para demostraros que no estoy en plan vago. Es un clasiquete bastante cachondo: "The Joker" de Steve Miller Band.



La letra:

THE JOKER (EL BUFÓN)

Some people call me the space cowboy (Algunos me llaman el vaquero espacial)
Some call me the gangster of love (otros me llaman el ganster del amor)
Some people call me Maurice (Algunos me llaman Mauricio)
Because I speak of the pompitous of love (porque hablo de lo pomposo que es el amor)

People talking about me, baby (La gente habla sobre mí, nena)
Say I'm doing you wrong, doing you wrong (dicen que me lo estoy montando mal contigo, haciéndolo mal contigo)
Well, don't you worry baby, don't worry (Bueno, no te preocupes, nena, no te preocupes)
Because I'm right here, right here, right here (porque estoy justo aquí, justo aquí, justo aquí)
Right here at home (Justo aquí, en casa)

Because I'm a picker (Porque soy un recolector)
I'm a grinner (Soy un tipo que sonríe)
I'm a lover (Soy un amante)
And I'm a sinner (Y soy un pecador)
I play my music in the sun (Toco mi música con el sol)

I'm a joker (Soy un bufón)
I'm a smoker (Soy un fumador)
I'm a midnight toker (soy un drogata de medianoche)
I get my loving on the run (Consigo a mis amantes a la carrera)

You're the cutest thing that I ever did see (Eres la cosita más mona que he visto en mi vida)
I really love your peaches (Me vuelven loco tus melocotones)
Want to shake your tree (Quiero agitar tu árbol)
Lovey dovey, lovey dovey (melosos y acaramelados, melosos y acaramelados)
Lovey dovey all the time (melosos y acaramelados todo el tiempo)
Oh baby, I should show you a good time (¡Oh, nena! Tendría que enseñarte cómo pasar un buen rato)
Because I'm a picker (Porque soy un recolector)
I'm a grinner (Soy un tipo que sonríe)
I'm a lover (Soy un amante)
And I'm a sinner (Y soy un pecador)
I play my music in the sun (Toco mi música con el sol)

I'm a joker (Soy un bufón)
I'm a smoker (Soy un fumador)
I'm a midnight toker (soy un drogata de medianoche)
I sure don't want to hurt no one (Estoy seguro de que no quiero dañar a nadie)

People keep talking about me, baby (La gente sigue hablando sobre mí, nena)
Say I'm doing you wrong (dicen que te estoy haciendo daño)
Well, don't you worry, don't, no, don't worry mama (Bueno, no te preocupes, no, no te preocupes, mamita)
Because I'm right here at home (porque estoy justo aquí, en casa)

You're the cutest thing I ever did see (Eres la cosita más mona que he visto en mi vida)
I really love your peaches (Me vuelven loco tus melocotones)
Want to shake your tree (Quiero agitar tu árbol)
Lovey dovey, lovey dovey, lovey dovey all the time (melosos y acaramelados, melosos y acaramelados todo el tiempo)
Come on baby (¡Vamos, nena!)
Now I'll show you a good time (Ahora te mostraré cómo pasar un buen rato)

lunes, 16 de diciembre de 2013

Cuentos absurdos (primera fase)

Acabo de encontrarme en casa una carpeta marrón bajo el título de "Cuentos absurdos". La hojeé y, en efecto, bauticé esa colección de escritos a la perfección; no sólo porque carecen de sentido, sino también porque su calidad es pésima. No obstante, como el blog sigue siendo mío, os iré mortificando (literalmente) con la publicación de algunos de ellos; o quizá todos, ya veremos cómo se desarrollan los acontecimientos en días venideros...
Por lo pronto, valga ese ligero y liviano escrito (que por narices tiene que ser anterior a 1996, porque lo presenté a dos concursos ese año, sin pena ni gloria) nominado como:


He elegido esta imagen porque me parece representativa del final de la inocencia en un niño (y porque estéticamente me parece genial). De abundancechild.com

IMAGINACIÓN

¡Vaya con la imaginación! Sus manos podían disparar balas de verdad. Bastaba con que las dispusiera en forma de pistola, imitar el sonido de la detonación con la boca y ya estaba. Ése era el sencillo mecanismo de funcionamiento.
Lo descubrió ayer, en clase de Matemáticas, cuando el profesor se quedó con él después de la hora de salida. Se trataba de una especie de castigo, ya que a él no le habían salido bien las cuentas de suma y multiplicación y ahora tenía que permanecer el tiempo que fuera necesario hasta que aprendiera a hacerlas correctamente. No sólo eso, además el maestro le añadió otros tres problemas para resolver  y, mientras, el muy fresco se dedicaba a ojear el periódico. Para leer, aquel fantoche calvo y vestido de negro —¡será posible lo mal que le caía!— se solía quitar las gafas y las dejaba reposando sobre la mesa.
El niño se dio cuenta del detalle y entonces ocurrió: apuntó concienzudamente a las lentes con su mano, disparó y los cristales saltaron en pedazos. Cómo se reía al ver la cara de pánico del profesor, quien se retiró al fondo del aula con el diario delante, intentando utilizar esa sarta de mentiras plasmadas en papel como escudo protector. El chaval se levantó del pupitre escupiendo al cuadernillo de los deberes. Luego se alejó hacia la puerta despreciando al estúpido de oscuro que se deshacía poco a poco de miedo temblando en un rincón cercano al encerado. Bajo una de sus perneras comenzó a formarse un charco de sospechoso líquido amarillo.
Una vez en la calle, adoptó postura de chico duro y se fue a pasear por la pequeña ciudad envuelta en el crepúsculo. Se divirtió a horrores matando ratas en el vertedero de basuras, en las afueras; a unas las liquidaba con proyectiles normales, a otras con balas explosivas. Y lo mejor de todo era que nunca se vaciaba el cargador, como en las películas. La munición resultaba tan inagotable como lo impusiera su imaginación.
De repente, un grupo de malvados gangsters surgieron de una limusina color de la noche que frenó con un desagradable chirrido detrás de él. ¡Ajá! Seguramente eran los amigos del profesor a los que habría llamado por teléfono después de que él saliera del colegio para vengar la afrenta sufrida. No importaba que aquellos hombres trajeados estuvieran armados hasta los dientes, ni que su número fuera ilimitado como en un videojuego. El rapaz alzó ambas manos y comenzó a disparar en todas direcciones olvidándose de los enromes roedores que se quedaron a contemplar la escena. Cincuenta, quinientos, cinco mil matones yacían muertos nada más salir del coche; millones, incluso trillones, de balas silbándole a su alrededor, pero nunca le cogerían sin presentar batalla, ¡vive Dios, que no!
Tuvo que ser el propio jefe de los mafiosos quien le atacara por la espalda y, con un traicionero golpe en la cabeza, le dejara sin sentido y a merced de sus enemigos.
Cuando recobró el conocimiento se encontraba apresado a un asiento. Le habían atado las piernas a las patas de la silla con una gruesa soga; otra cuerda de varias vueltas retenía su pecho pegado al respaldo del mueble haciendo imposible cualquier movimiento del cuerpo. Pero lo más espantoso fue descubrir que le habían cortado las manos. Sin embargo, con todo no lloró para no darles el gusto tanto a su profesor como al jefe de la banda que esperaban ante él a que así lo hiciera.
El niño levantó cuando pudo sus dos muñones en que se habían convertido sus antebrazos y éstos se transformaron en sendos cañones de gran calibre que vomitaron fuego destrozando a sus odiados oponentes. Aquello sí que hizo gracia al muchacho y rió en voz alta, a grandes carcajadas, hasta que le salieron lágrimas por los ojos...
Un repentino cachete propinado en su nuca le despertó de su plácido ensueño.
—¿De qué te ríes, so payaso? —Preguntó el maestro—. Así que te hace gracia no tener ni idea de matemáticas. Vale, estupendo; eso lo solucionamos ahora mismo con unos cuantos deberes más. Y, por supuesto, de aquí no vas a salir hasta que no hayas terminado. Yo me encargaré de comunicárselo a tus padres. Por mí no te preocupes, no tengo ninguna prisa.
El fantoche de negro se dio la media vuelta y se encaminó a su estrado riendo entre dientes. El chaval se le quedó mirando al tiempo que apretaba los dientes con rabia. Entonces movió una de las manos, apuntó un buen rato a la cabeza del profesor y accionó el gatillo... ¡Vaya con la imaginación!


Ratas y dinero... La combinación perfecta. De businessplanmentor.com

La sección musical elegida tiene casi toda que ver con la carrera de ratas (Rat Race). El primero es de The Specials; una excelencia bajo ese mismo título, a la que luego se añade su letra (y traducción, as always).




RAT RACE (CARRERA DE RATAS)

You're working at your leisure to learn the things you'll need (Estás trabajando en tu tiempo libre para aprender las cosas que vas a necesitar)
The promises you make tomorrow will carry no guarantee (Las promesas que haces mañana no aportarán ninguna garantía)
I've seen your qualifications, you've got a Ph.D. (He visto tus notas, te sacaste un doctorado)
I've got one art O level, it did nothing for me (Tengo una diplomatura en Arte, que no me sirve para nada)

Working for the rat race (Trabajando por la carrera de ratas)
You know you're wasting your time (Sabes que estás malgastando tu tiempo)
Working for the rat race (Trabajando por la carrera de ratas)
You're no friend of mine (Tú no eres mi amigo)

You plan your conversation to impress the college bar (Planificas tus conversaciones para impresionar en el bar de la Universidad)
Just talking about your Mother and Daddy's Jaguar (Tan sólo hablas del Jaguar de tu madre y tu papi)
Wear your political T-shirt and sacred college scarf (Luces tu políticamente correcta camiseta y tu sagrada bufanda universitaria)
Discussing the worlds situation but just for a laugh (Discutiendo de la situación mundial, pero sólo para echar unas risas)

You'll be working for the rat race (Vas a trabajar por la carrera de ratas)
You know you're wasting your time (Sabes que estás malgastando tu tiempo)
Working for the rat race (Trabajando por la carrera de ratas)
You're no friend of mine (Tú no eres mi amigo)

Working for the rat race (Trabajando por la carrera de ratas)
You know you're wasting your time (Sabes que estás malgastando tu tiempo)
Working for the rat race (Trabajando por la carrera de ratas)
You're no friend of mine (Tú no eres mi amigo)

Just working at your leisure to learn the things you don't need (Tan sólo trabajando en tu tiempo libre para aprender las cosas que no necesitas)
The promises you make tomorrow will carry no guarantee (Las promesas que haces mañana no aportarán ninguna garantía)
I've seen your qualifications, you've got a Ph.D. (He visto tus notas, te sacaste un doctorado)
I've got one art O level, it did nothing for me  (Tengo una diplomatura en Arte, que no me sirve para nada)

Working for the rat race (Trabajando por la carrera de ratas)
You know you're wasting your time (Sabes que estás malgastando tu tiempo)
You're working for the rat race (Estás trabajando por la carrera de ratas)
You're no friend of mine (Tú no eres mi amigo).


Esta canción de Bob Marley no tiene nada que ver con la anterior, pese a compartir título, pero quizá sea algo más desgarradora que la anterior. Leed la letra y escuchad el ritmo del Caribe africano, ¡je, je, je!



Uh! Ya too rude! (¡Uh! Eres demasiado duro!)
Uh! Eh! OH What a rat race! (¡Uh! ¡Eh! ¡Oh, menuda carrera de ratas!)
Oh, what a rat race! (¡Oh, menuda carrera de ratas!)
Oh, what a rat race! (¡Oh, menuda carrera de ratas!)
Oh, what a rat race! (¡Oh, menuda carrera de ratas!)
This is the rat race! Rat race! (Rat race!) (¡Ésta es la carrera de ratas! ¡Carrera de ratas! ¡Carrera de ratas!)

Some a lawful, some a bastard, some a jacket: (Algunos son legales, algunos son bastardos, algunos son unos chaqueteros)
Oh, what a rat race, yeah! Rat race! (¡Oh, menuda carrera de ratas! ¡Sí! ¡Carrera de ratas!)

Some a gorgon-a, some a hooligan-a, some a guine-gog-a (Algunos son gorgonas, algunos son unos gamberros, algunos son unos egoístas desalmados)
In this 'ere rat race, yeah! (¡En esta carrera de ratas, sí!)
Rat race! (¡Carrera de ratas!)
I'm singin' that (Estoy cantando esto)
When the cat's away, (Cuando el gato no está)
The mice will play. (Los ratones bailan)
Political violence fill ya city, ye-ah! (Tu ciudad está hasta arriba de violencia política, ¡sí!)
Don't involve Rasta in your say say; (No involucres al Rasta en tu cháchara)
Rasta don't work for no C.I.A. (El Rasta no trabaja para ninguna CIA)
Rat race, rat race, rat race! Rat race, I'm sayin': (¡Carrera de ratas, carrera de ratas, carrera de ratas! Carrera de ratas, es lo que digo)
When you think is peace and safety: (Cuando piensas que hay paz y seguridad:)
A sudden destruction. (De repente llega la destrucción)
Collective security for surety, ye-ah! (Seguridad colectiva para la certeza, ¡sí!)

Don't forget your history; (No olvides tu historia)
Know your destiny: (Conoce tu destino)
In the abundance of water, (En la abundancia de agua)
The fool is thirsty. (el loco es el sediento)
Rat race, rat race, rat race! (¡Carrera de ratas, carrera de ratas, carrera de ratas!)

Rat race! (¡Carrera de ratas!)
Oh, it's a disgrace (¡Oh! Es una desgracia)
To see the human-race (contemplar a la raza humana)
In a rat race, rat race! (en una carrera de ratas, ¡carrera de ratas!)
You got the horse race; (Conseguiste la carrera de caballos)
You got the dog race; (conseguiste la carrera de perros)
You got the human-race; (conseguiste la carrera de humanos)
But this is a rat race, rat race! (Pero ésta es una carrera de ratas, ¡carrera de ratas!)


Este sexteto parisino,  Les Double Six, se atrevió con este tema de Jazz con ese mismo título en 1961. Lástima que no tenga la letra...



Y como el cuento toca mínimamente la educación (más bien cierto tipo de educación que una parte radical del espectro político desearía que volviera), plasmo aquí la canción por excelencia en ese sentido. Pink Floyd y su "Another brick in the wall". Pero la versión elegida es la de la maravillosa película "The Wall", de Alan Parker, rodada en 1982. Si no la habéis visto, os la recomiendo. Habla de una historia forjada en una época complicada, como lo es cualquier periodo de entreguerra (como el que vivimos), justo después de la II Guerra Mundial, cuando los primeros Mod-ernistas, todavía muy niños, iban a la escuela, pensando en la muerte de sus hermanos mayores que combatieron al Eje...



ANOTHER BRICK IN THE WALL (OTRO LADRILLO EN EL MURO)

We don't need no education (No necesitamos ningún tipo de educación)
We don't need no thought control (No necesitamos ningún tipo de control mental)
No dark sarcasm in the classroom (Nada de oscuro sarcasmo en las aulas)
Teacher leave them kids alone (Profesor, deja a tus alumnos en paz)
Hey! Teacher! Leave them kids alone! (¡Eh! ¡Profesor! ¡Deja a los niños en paz!)
All in all it's just another brick in the wall (Todos ellos no son más que otro ladrillo en el muro)
All in all you're just another brick in the wall (Todos ellos no son más que otro ladrillo en el muro)

(With kids) (Con niños)
We don't need no education (No necesitamos ningún tipo de educación)
We don't need no thought control (No necesitamos ningún tipo de control mental)
No dark sarcasm in the classroom (Nada de oscuro sarcasmo en las aulas)
Teacher leave us kids alone (Profesor, déjanos ser niños en paz)
Hey! Teacher! Leave us kids alone!  (¡Eh! ¡Profesor! ¡Déjanos ser niños en paz!)
All in all it's just another brick in the wall (Todos ellos no son más que otro ladrillo en el muro)
All in all you're just another brick in the wall (Todos ellos no son más que otro ladrillo en el muro).

lunes, 9 de diciembre de 2013

Culturalmente freakie (y a mucha honra)

Como ya hice con Francisco Javier Gutiérrez (http://jmjcollantes.blogspot.com.es/2012/03/brindis-por-el-cine-fantastico.html), voy a colgar en el blog otra entrevista mía publicada en el ABC de Córdoba, en esta ocasión a David Alonso, autor de "Bajo un cielo extraño" (1994), "Más de mil cámaras velan por tu seguridad" (director y guionista en 2003), "Somne" (guionista en 2005), "Memorias de un ángel caído" (nominación al Goya a la Mejor Dirección Novel en 1997) o también de la miniserie televisiva "Tres días de abril" (2011). Ahí queda eso.
Al contrario que con el cordobés, que me respondió a la entrevista por escrito (¡snif!), con el madrileño pude hablar cara a cara, pero, como no podía ser de otro modo, tampoco esta entrevista se puede considerar al uso. Pequé de curioso y en lugar de dirigir la conversación, le dejé hablar a su aire, convencido de que luego podría sonsacar las partes más "prácticas" para plasmarlas en el papel. Iluso de mí. Quedamos a las 16.00 horas en el Café Xapó, con un tiempo "escaso" para charlar porque tenía que recoger a su hijo sobre las 17.15 horas. Y entonces le salió el profesor que tenía dentro y me embrujó con sus ideas, su proyecto y su visión de las cosas pequeñas y no tan pequeñas. Al final, tuve que ser yo quien le recordara que tenía un hijo que le estaba esperando y hube de cortar por lo sano, muy a mi pesar.
La transcripción de aquella conversación casi informal parió la friolera de 11 folios (mi pobre mujer, Yolanda, puede dar fe de ello, que me hizo el gran favor de mecanografiarla) y como hay un refrán que dice "ni tanto ni tan calvo", voy a plasmar una versión de la entrevista que mama y bebe de ambas situaciones: la excesivamente corta del periódico (http://www.abc.es/cordoba/20131201/sevp-david-alonso-20131201.html), de la que ya se han hecho eco otros medios de comunicación escritos (http://diariodepontevedra.galiciae.com/nova/295163-david-alonso-dirigira-pelicula-adapta-cine-apocalipsis-z) y la tremendamente larga de esa tarde de sol, café y frío escalofriante... Y no precisamente por pensar en zombies.
Por cierto, el título de esta entrada alude a mi persona, no al entrevistado, ¡conste!

David Alonso

«El fenómeno zombie tiene muchos seguidores y más que va a tener»

DIRECTOR Y GUIONISTA DE CINE


David Alonso posa para ABC en una calle de Córdoba RAFAEL CARMONA


Será el director de las película «Apocalipsis Z», todo un fenómeno que causa furor en el mundo, y ha escrito el guión del filme junto a David Muñoz


J. M. C.
CÓRDOBA
"Apocalipsis Z" es una exitosa trilogía del escritor Manel Loureiro que arrasa en todas las librerías y que sólo en Estados Unidos ha superado los 200.000 ejemplares vendidos. Y es que los zombies gustan mucho, hasta el punto de que dos de sus entregas se han ubicado en el Top 100 absoluto de ventas norteamericano. Este fenómeno de masas, que se ha convertido en una marca, cobrará forma de película de mano de la productora gallega Filmanova, junto a Vaca Films, que dirigirá David Alonso, tras haber escrito el guión al alimón con David Muñoz ("El espinazo del diablo").
—¿Cúal es tu relación con Córdoba?
 —Es familiar. Vengo regularmente a Córdoba desde 1998, porque mi pareja es de aquí, vive aquí y trabaja aquí. Luego me casé con ella, mi hijo nació aquí, vive aquí con ella y está escolarizado aquí. Es cordobés y a mí dentro de poco seguramente me darán el pasaporte de cordobés también.
—¿Cómo compaginas la vida en Madrid con tus visitas a la ciudad califal?
 —Teniendo en cuenta que yo soy un profesional liberal, un autónomo, un freelance (llámalo como quieras), es más fácil que en otra profesión. Yo me puedo organizar la semana y puedo venir a Córdoba, salvo que esté rodando, que tengamos un proyecto o que haga un viaje. En principio voy a Andalucía todas las semanas, y una cosa es que sea cansado y duro, que lo es, y otra cosa es que sea bastante posible compaginarlo, porque ya sea en la productora o en la escuela (CEV, Escuela Superior de Comunicación, Imagen y Sonido), soy colaborador desde hace mucho tiempo. Y, a pesar del cansancio, lo que más puede tirar de ti son las causas familiares, más que ninguna otra cosa. Si en el fondo nos pasamos la vida viajando por trabajo y nos pasamos la vida llenando nuestra vida de horario por trabajo, pues qué no vas a hacer por la familia.
Portada del primer libro de Manel Loureiro.
—Hablemos de la película "Apocalipsis Z". Están Vaca Films y Filmanova detrás...
Filmanova es la productora que va a hacer también la película con Vaca Films. En realidad, hablando de este proyecto en concreto, y haciendo justicia al papel que cada uno juega, Antón Reixa es el que más se ha movido para que pueda llegar a buen puerto. Reixa lleva con la productora Filmanova desde el año 2000 y su apuesta es muy importante.
—¿Y cómo se gestó la idea de llevar "Apocalipsis Z" a la pantalla grande?
—Coincidiendo con la oferta que me hizo Reixa para hacer la miniserie "14 de abril. La República" para TVE, me estaba leyendo el libro de Manel Loureiro. En 2010 no tenía todavía la repercusión que tiene ahora, y de hecho creo que yo estaba leyendo el primer tomo de la trilogía y acababa de salir el segundo. Pero le presenté a Reixa el proyecto, que me parecía interesante por varios motivos: es un escritor gallego, la historia se localiza en Galicia y toca un concepto popular que seguramente va a tener mucho tirón, porque hay muchos fans del tema zombie y más que va haber. Es algo que se consume con mucha facilidad, y sólo hay que ver que en aquel momento en la FOX de EEUU ya había salido la primera temporada de "The walking dead", que todavía no había llegado aquí, pero que lo hizo pronto y el cómic ya había mucha gente que lo leía. Reixa también leyó la novela y empezamos a hablar.
—De cuestiones técnicas...
—Bueno, tuvimos las típicas conversaciones sobre "esto lo ves o no lo ves" o "cómo lo haríamos" o "es muy caro" y tal. Y la verdad es que todo eso iba a depender de cómo nos lo planteemos, porque la primera mitad de la primera novela es básicamente una especie de "Soy leyenda" y esto también tuvo su aquel. Resulta que en aquella época había un blog de un inglés que se llamaba "Alfa Dog" que era muy parecido al blog con el que arrancó Manel, y hubo voces que decían que él lo había plagiado. Se lo preguntaron abiertamente entonces y Manel respondió que hay un montón de cosas que son continuos referentes comunes de toda la cultura popular, a modo de leyendas y cánones del género, que son muy parecidas y que son comunes para todo el mundo.

Representación de una página doble del cómic sobre "Apocalipsis Z".
—¿Entonces, de qué parte de la trilogía va a tratar la palícula?
—La idea final es adaptar la primera mitad de la primera novela. Es decir la parte en la que el protagonista vive en primera persona, a nivel local (ya sea en Galicia, Córdoba o Madrid, es lo mismo), cómo todo lo que ocurre en Rusia en pocos días se expande por todo el mundo, la información poco a poco se va cortando, llega un momento en que se cae Internet, y cómo este proceso acaba con lo más cercano. El concepto que a nosotros nos parece interesante es el que tenía que ver con el efecto mariposa de lo que ocurre a 50.000 kilómetros de tu casa, y cómo llega influirte el fin del mundo a nivel local. Yo, de todas maneras, creo que si este tipo de historias importan y funcionan es porque las necesidades primarias son muy parecidas en todas partes, da igual que hables con mexicanos, con cordobeses o que hables con gente del norte de Irlanda; al final, ¿cuáles son tus mayores miedos?: Que le pase algo a tu familia, que no puedas controlar la situación y a que lo que te enfrentas sea tan grande que no le veas posibilidad de arreglo. Todos esos temas son con los que suele funcionar la metáfora de un apocalipsis, más o menos. Y, claro, ahí hay un planteamiento también comercial, porque el cine, en el fondo, tiene que ser algo comercial. En la medida que apuestas por lo que luego se ha convertido en toda una marca, en una franquicia mundial, como es "Apocalipsis Z", tienes la posibilidad de, si la cosa va bien, crear secuelas, precuelas, spin off...
—El tema zombie puede llevar a encasillar a alguien dentro de un género menor, popular, casi "frikie"...
 —Yo siempre comento que todas las personas preocupadas con la cultura con mayúsculas y por el purismo  se rasgan las vestiduras por las secuelas, las segundas partes y demás. Y deberían de acordarse que El Quijote tuvo una segunda parte, que Cervantes tuvo que escribir por petición popular, o que Shakespeare escribió para las clases populares con el dinero de los ricos. Siempre he creído que es en la cultura popular donde en verdad se articula la base de la gran cultura, ya sea audiovisual, pictórica, literaria o escultórica. Y en España, donde parece que tenemos tanto pudor a la cultura popular, no nos damos cuenta de que ésta es donde en verdad se articula la base de la Cultura con mayúsculas.
Portada del volumen uno de la
muy exitosa serie "The Walking Dead".
—"Guerra Mundial Z", de Brad Pitt, es también una adaptación de una novela, pero cambia por completo el libro de la película. ¿Va a ocurrir lo mismo con su proyecto?
 —Hay un compromiso, y creo que es importante señalarlo, con el propio Manel, que ha sido un soporte importante de esta idea. Reixa y yo nos reunimos con él en una cena en Santiago en 2010, antes de que la productora comprara los derechos de su obra, en la que él nos explicó cuál había sido su camino como abogado y como persona que le interesaba lo audiovisual, porque él había hecho sus pinitos como guionistas en programas de televisión, pero él en ese momento se ganaba la vida como abogado no como escritor. Con él adquirimos el compromiso de respetar lo que son las líneas maestras de la novela. Hay también un compromiso con los seguidores de sus libros, que en Sudamérica, por ejemplo, son legión, al igual que en España, a los que no se puede ni se debe engañar.
—¿Y Manel puso muchos problemas?
—Cuando quedamos con él, estaba a verlas venir, y quería saber de qué palo íbamos, no fuera a ser que le ofreciéramos una especie de "Médico de familia" con zombies. En aquella cena fue muy claro en su planteamiento; nos dijo: "yo pongo a mi hija aquí encima de la mesa y hay algunas cosas que estoy dispuesto a que le hagáis y hay otras que no". Pero se involucró en el proyecto. En 2011, de mayo a septiembre, fue el primer plazo en el que empezamos a desarrollar el proyecto, y trabajábamos allí, en Galicia, con varios guionistas, para ver las líneas maestras de por dónde iba a ir la adaptación, y él, en ese momento, estaba incorporado al equipo. En lo que es la versión definitiva él ya no estaba.
—Pero cuando te vio llegar supongo que se le quitarían esas dudas, porque tú siempre coqueteas con lo extraño, con lo terrorífico, con la ciencia ficción...
—Pero en cualquier caso él tenía ese miedo en concreto. Y para él sí fue muy importante que la propuesta le llegara de productoras gallegas, Filmanova y Vaca Films. Aunque a los de Madrid no nos ocurre eso, creo que, en el fondo, todos tenemos una cosa interior que te une al lugar donde has pasado la infancia. Yo quisiera pensar que ésa es la parte buena del chovinismo y también la parte que te ata a los momentos más importantes de tu vida. De hecho, él es gallego, viviendo en Galicia y estuvo ejerciendo la abogacía en Galicia. Y luego Reixa es una persona importante de la cultura gallega, una figura, desde Os Resentidos, pasando por el Grupo de Comunicación Poética Rompente, y llegando, digamos, a ser todo un motor audiovisual. Porque Filmanova ha sido motor audiovisual de muchas producciones en Galicia: ha hecho muchos programas, muchos vídeos promocionales para ZARA, que también es una empresa gallega... Ya era una figura importante cuando yo empecé con Filmanova el era una figura importante  en el mundo audiovisual.
—Por lo que has comentado, el fenómeno "Apocalipsis Z" tiene ya un público fiel...
 —"Apocalipsis"(que es como parecen denominar cariñosamente al proyecto los que están involucrados en él) es una novela  y luego ha sido un cómic, que ha arrastrado un fenómeno fan muy importante, sobre todo en Internet. Y cuando juegas con ese elemento, digamos que tienes que tener cuidado, no sólo de no defraudar al autor, principalmente, porque claro, al fin y al cabo, a él le pagas sus derechos y luego uno ya verá lo que hace (que no es el caso), pero al fan le da igual si has pagado o no derechos, si cuentas con el beneplácito del autor o no y si una marca como es el caso de "Apocalipsis" tiene una cantidad gigantesca de seguidores detrás. Valga como ejemplo que si entras en Amazon, en horror ficción, verás que los cuatro primeros puestos son dos novelas de Stephen King ("Doctor Sueño" y "El Resplandor") y luego están las dos primeras de Manel y ese tipo de cosas las tienes que manejar. Por un lado, hay que decidir cuáles son los limites que puedes transgredir por razones económicas o lingüísticas, y cómo mantener la fidelidad para con los personajes o que los zombies no sean gorriones, sino que sigan siendo zombies. Todo eso es lo que nos hace ir con pies de plomo, porque nos movemos con un nivel de producción de España, que ni es en plan serie B ni es tampoco la productora de Brad Pitt para hacer "Guerra Mundial Z" (Plan B), así que pensamos vamos a ser sensatos y vamos a circunscribirnos a la parte más económicamente viable de la adaptación, que es la mitad de la primera novela. Vamos a ver qué pasa con el mercado en el caso de que este proyecto se llegara a materializar de verdad y luego ya veremos el futuro.
—¿En el mundo de los guionistas hay tanto intrusismo como en el del periodismo?
—Está claro que si ha ocurrido algo con la sociedad de la comunicación, con la proliferación de blogs y demás, es que el periodismo lo ha sufrido muy claramente, porque ha perdido muchos profesionales, y sigue haciéndolo, porque se considera que cualquier puede escribir y eso al final a donde lleva es a la unificación de los contenidos y al plagio. Eso empieza a ocurrir en mi profesión. La diferencia es que es que hay mucho menos dinero en juego en el periodismo o en la literatura, y me llegaba a decir un editor: "¿sabes por qué no lee nadie? Porque está todo el mundo escribiendo". En lo audiovisual sí se pone en juego una gran cantidad de dinero, pero ¡ojo! con la situación que tenemos desde 2008 para acá con la tirada de los precios, la caída de los presupuestos, la bajada de los precios de los equipos de consumo, no es que cualquiera haga películas, pero cualquiera sí lo intenta, y lo mismo: no cualquiera puede ser periodista pero lo intentan. El problema no está en lo que uno intenta, sino que el problema está en que el que compra, compre lo de cualquiera.
—¿Y entonces?
—Yo creo que la diferencia está en el concepto profesional. Es decir, en qué medida haces de aquella capacidad que tienes, o de aquella en que te has entrenado, tu forma de vivir. A lo mejor en algunos casos hay aficionados estupendos que suben sus vídeos y que tienen un millón de visitas, pero el caso es que si eso no eres capaz de monitorizarlo, de convertirlo en dinero, eso no es un audiovisual como lo entiende el mercado.
—Es que puede haber un millón de personas con ideas, pero no todas ellas pueden o saben plasmarlas en algo físico...
—Pongamos como ejemplo la escuela de audiovisual donde doy clases. Hay una gran cantidad de alumnos que ronda por allí, de veintipico años y que están haciendo Formación Profesional de grado superior; lo que antes podría ser una diplomatura. La mayor parte te cuenta que en un principio tienen un rechazo en cuanto a la técnica de escribir. Pero es que escribir un guión es algo que aprendes, y supongo que será lo mismo para escribir un artículo, o quien escribe literatura o un ensayo. Hay una técnica que a medida que tú vas practicando la depuras y, al final, acabas escribiendo mejores guiones de los que escribías al principio, son más elocuentes y sirven mas de guía, que es de lo que tienen que servir los guiones básicamente.
Cartel de la película "Celda 112".
—¿Cómo que de guía? ¿El guión no tendría que respetarse?
—El director hace lo que le da la gana con el guión. Hay directores que escriben muy bien, hay directores que firman los guiones sin haber escrito nada sólo porque son los directores; hay directores con derecho de pernada sobre los guiones y hay directores que también saben escribir, y hay directores también respetuosos. Sobre eso que comentas hay mucha literatura, por ejemplo, en el ámbito profesional de los guionistas en relación a si deben o no deben de escribir los directores o tener potestad sobre los guiones para hacer con ellos lo que quieran. En mi caso, mi padre era pastelero y mi madre trabajaba en su pastelería, yo he tenido que aprender a escribir y a dirigir sin tener antecedentes en el cine y la mejor forma que tenía en esa época (1994) para aprender era  escribir. Y si querías rodar, tenías que encontrar a alguien dispuestos a hacer lo que tú querías rodar o lo escribías tú mismo. El autor de "The Walking Dead", Frank Darabont, lo primero que escribió fue el guion de una de las secuela de "Pesadilla en Elm Street", la tercera parte creo recordar, y ahora es tan conocido como guionista como por director como por su trabajo en la serie de televisión. Sin ir más lejos, Daniel Monzón es un director que sabe escribir y "Celda 112" la hizo con guion de Jorge Guerrica y respetó bastante su texto. Yo creo que en el audiovisual, en el periodismo, en la pintura o en la restauración lo que hay es gente más decente y gente menos decente. Gente más sensata y gente que, de repente, la profesión todavía no la ha puesto en su sitio y se cree la reina de los mares o gente a la que nunca le va a poner la profesión en su sitio y siempre se van a creer la reina de los mares. Con esto quiero decir que hay gente sensata y gente insensata en todos los campos.
—¿Qué pasa con tus alumnos en ese sentido?
—Hay muchos que cada uno tiene sus guioncillos, sus ideas y yo lo que detecto en los alumnos es que muchos están un poco por encima de la técnica de las cosas, cuando, en realidad, lo audiovisual es una profesión muy técnica. Yo no es que les dé específicamente clase de guión, suelo dar más producción, pero toco varios ámbitos e intento hacerles ver que realmente no se trata tanto de un tema de talento como de técnica. Porque el talento no se enseña, lo tenemos por demostrar todos, pero la técnica si la puedes aprender.
—¿Y se ponen las pilas?
—Pues hay gente más sensata y gente menos sensata.
—Pero el caso de Manel podría llevar a engaño en ese sentido..
—Yo entiendo que de repente ser Manel, que ha pasado de ser un abogado de traje a quien nadie conocía a ser un escritor de enorme éxito que vende sus libros en EEUU como churros, al final se podría  creer que han pasado los Reyes Magos por tu jardín y te lo han llenado de talento, pero en la mayor parte de los casos no pasa eso. La mayoría de las veces en el mundo profesional tienes que compaginar distintos ámbitos del audiovisual: cine, TV, videoclubs, publicidad, formatos de TV... Son cosas con las que bregamos a diario y eso creo que siempre ha sido así. Piensa en Manuel Rodríguez Aragón, que ha dejado el cine, él estaba haciendo series con TVE en la época de "La noche más hermosa" y los años 80 y era un director reconocido. Garci, tres cuartos de lo mismo: es un tipo que ganó un Oscar y que estaba haciendo ficción con TVE, incluso después de ganar ese premio. Fernando Colomo hizo anuncios y TV-movies. Mariano Barroso, que no es muy conocido, pero tiene una filmografía muy interesante y películas llamativas como "Éxtasis" y "Mi hermana del alma", ha estado compaginando sus obras con clases de interpretación y con escribir para teatro.
Cartel de la película "Éxtasis".
—Has comentado que hay otro guionista. ¿Quién es?
 —Es David Muñoz, el guionista de "El espinazo del diablo". Es un profesional clarísimo y ha escrito bastantes largos y series de televisión. Ha estado hasta hace poco en "La fuga", en Telecinco, y ha estado escribiendo capítulos del "Capitán Alatriste", una producción de Telecinco en colaboración con Alemania y que es una serie que está basada en las novelas de Arturo Pérez Reverte. Por supuesto, es también el otro guionista que escribe conmigo, o mejor dicho que yo escribo con él, para "Apocalipsis Z". David es otro pilar importante del proyecto, porque es todo un profesional del audiovisual y yo creo que es una persona que ha aportado mucho a nuestra relación con Manel. De hecho, él estuvo en la primera etapa en Galicia.
El guión parece que está ya terminado, ¿no?—Y entregado a las productoras el 31 de octubre (de 2013).
—¿Y para cuándo la película?
—Nos manejamos con un calendario optimista de 2014, pero yo creo que es una película complicada y pienso que hay algo que lo puede ejemplificar: Frank Darabont tenía comprados los derechos de "La niebla" y estuvo muchos años para lograr hacer una adaptación ni más ni menos que de Stephen King. Y eso que antes ya había realizado "La milla verde"... Lo que tenemos es un calendario, pero ahora lo que queda es financiar, y para eso tenemos que ver si se hace en plan prebendas en los mercados internacionales, que tienen posibilidades, porque en el trascurso entre 2010 y 2013 sí que ha ocurrido que "Apocalipsis Z" se ha terminado convirtiendo en una marca conocida en EEUU y hay pocos escritores españoles que venda como él está vendiendo allí. Hay otra posibilidad vía financiación local tradicional en España. Es decir, conseguir una cadena de televisión que apueste por el proyecto y con lo que apuesta esa tele y las productoras montar la financiación. Estaríamos hablando que no es "Guerra mundial Z", sino algo más pequeño, pero que, insisto, no tiene nada que ver con lo cutre.
—¿A qué te refieres?
—"La niebla" es una película barata que no costo los 40 o 50 millones de dólares de "Guerra mundial Z", pero que no es para nada cutre y es el concepto de película que tiene un numero controlado de localizaciones y decorados, un reducido número de personajes y marca claramente cuáles son los objetivos de los efectos especiales. Nosotros, evidentemente no vamos a tener los muros de Jerusalén ni tampoco tendría sentido. Todavía no hemos hablado del espectador y yo creo que el aficionado que busca trasladar "Apocalipsis Z" a la pantalla grande no necesita que le des otra "Guerra mundial Z" cutre, porque lo que quiere es otra cosa más próxima a lo que Manel plantea en su libro.
Cartel de "Guerra Mundial Z".
—De hecho, creo que da más miedo insinuar que mostrar...
—Hay dos casos claros de eso: Uno es "Alien", en la que apenas se ve a la critura y que es una película de terror en el espacio de la que soy muy fan. La otra es "REC", una obra de 700.000 euros y que sabe jugar con el concepto de película pequeña.
—¿Sabéis ya quiénes van a ser los actores de "Apocalipsis Z"?
—No sabemos todavía los actores. Y si es verdad que a veces escribes un guión pensando en alguien para determinado papel, al final te acabas quitando ese vicio. Yo te podría hablar de la gente que te viene a la cabeza, pero sabes que son tantos los elementos que juegan en el casting y hay tanta peña que tiene poder en la decisión final, que el que te mediatice tanto el actor que tienes en la cabeza se puede volver en contra tuya. A mis alumnos, por ejemplo, le falta algo que es normal por debajo de los 40 (se ríe) y es la experiencia necesaria como para saber de que lo que te cuentan es importante.
—Vamos a echar una mirada al pasado. Si pudiera rehacer alguna película para cambiarla, ¿lo haría? Concretamente "Más de mil cámaras velan por tu seguridad".
 —Es verdad que tuvo mala critica, pero tenía muy buenos actores y, aunque pueda sonar mal, hizo mucho dinero. No la cambiaría, porque iba en la línea de los "tecno-thriller" americanos y eso es lo que íbamos a hacer: una película que pareciera un videojuego, que explorara la posibilidad de hablar de determinadas cosas sobre la sociedad de la comunicación entregada como una aventura de ciencia ficción, y lo conseguimos. Yo sé que no es una película popular y está bien saber lo que el publico dice de ti, porque creo que aprendo mucho de lo malo que dicen de mí. En el fondo creo que una de las responsabilidades que tenemos como gente de este sector es hacer que el audiovisual sea industria. Y por eso yo no la cambiaría. Otra cosa es que me dijeras: "¿la harías otra vez y la harías mejor?" y eso seguro que sí, porque soy mayor y sé más cosas. En España sé de gente que tiene posibilidades de trabajar con presupuestos más grandes y conozco gente que hace cine de guerrilla con resultados muy interesantes. "Carmina o revienta", por ejemplo, es cine de guerrilla con unos resultados industriales más que interesantes; puede ser que me pueda interesar más o menos la película como tal , pero el resultado es muy interesante desde el punto de vista industrial, porque es un producto muy barato que ha funcionado perfectamente bien.
 —¿Pero, entonces, se puede o no rehacer una película?
—Vamos a ver, En EEUU, sin ir más lejos, no conozco a gente que rehaga sus películas. Ahora bien, sé que el final completo de "Guerra mundial Z" se rodó completo. Se paró la película, se hizo un premontaje y todos pusieron el grito en el cielo, al director estuvieron a punto de echarle, la película no convenció a nadie, así que se fueron a rodar seis semanas más el nuevo final.
—¿Y "Somne"?
—Yo iba a dirigirla y creo que se podría haber hecho mejor. Y me da pena porque Vaca Films estuvo muy involucrado con ella y es la primera película que produjo. Creo que si el mercado hubiera permitido hacerlo de otra forma, se habría hecho, pero pasó desapercibida, pese a que con otras circunstancias hubiera sido diferente.
—Por cierto, ¿vas a dirigir, sí o no, "Apocalipsis Z"?
—Sí.
—Una buena noticia, pues.
—.... (sonríe).




Entrevistador (el de la izquierda, de negro, feo y chuchurrío) y entrevistado (con perilla y aguantando como buenamente puede el envite del sol poniente cordobés) posan para Rafael Carmona en la cafetería Xapó. Al fondo, mi preciosa parka.


Está claro que por alusiones, no podía faltar este "Galicia caníbal", de Os Resentidos. Va por el señor Antón. Es un tema que siempre, siempre, siempre me ha gustado, a pesar de no ser nada Mod-ernista...





Y como siempre pensé que este temazo pegaba mucho en una película de corte apocalíptico, bien con zombies, virus, guerras o por la razón que sea, lo incluyo aquí. Son los Edgar Shalington Band y su especialísimo "Evening over Rooftops".



Héteme aquí la letra:

Evening over rooftop (La tarde sobre los tejados)

The air was thick like honey (El aire era denso como la miel)
Looking from a room (mirando desde una habitación)
The room had open windows (la habitación tenía las ventanas abiertas)
To let this springtime through (para dejar que entrara ese tiempo primaveral)

Evening stood by watchin' (El atardecer se dejaba ver)
At the side of summer's promise (al lado de la promesa veraniega)
The flowers in her garden (las flores de su jardín)
Were the envy of her friends (eran la envidia de sus amigas)

How far are we from dying (¿Cuán lejos estamos de morir?)
Is it nearly at an end? (¿Estamos próximos ya del final?)
How far are we from dying (¿Cuán lejos estamos de morir?)
Is it nearly at an end? (¿Estamos próximos ya del final?)

The smoke hung on the skyline (El humo pende en el horizonte)
The city fell in silence (El silencio cae sobre la ciudad)
The sunset, ripe and mellow (la puesta del sol maduro y suave)
Was the light to write some thoughts by (era la luz para escribir sobre algunas reflexiones)

Her children watched for father (Sus hijos contemplaron al padre)
From a window in the wall (desde una ventana en la pared)
Said a prayer for grandpapa (reza una oración por el abuelito)
And maybe many more (y quizá por algunos más)

Somewhere in the distance (En algún lugar en la distancia)
On the road so far away (tan lejos en el camino)
I heard the sound of life (escuché el sonido de la vida)
Though the people left for home (a pesar de que la gente abandonaba sus hogares)

Three birds flew off a building (Tres aves sobrevolaron un edificio)
Standing proud against the sky (permaneciendo orgullosas contra el cielo)
Many more flew with them (Muchas más volaron con ellos)
Spiralled up like laughter (formando una espiral ascendente como la risa)

Faster, harder (Cada vez más rápido, cada vez más arduo,)
They rose up in a column (se elevaron en una columna)
Hundreds upon hundreds (cientos sobre cientos)
And twice that many wingspeed (y el doble de alas veloces)

Four miles across (Cuatro millas de ancho)
Stretched a million miles high (se alarga a un millón de millas de altura)
The living pulsing column (la columna viva y pulsante)
In the lady of the sky (en la dama del cielo)

Feathers thrashed together (Emplumados se apalizaron unos a otros)
Locked in that huge swarm (concentrado en ese inmenso enjambre)
I knew no-one could see it (supe que nadie pudo verlo)
And now that it was gone (y ahora que se ha esfumado)

I rubbed my eyes and tried to find (me froté los ojos y traté de hallar)
A reason for the flight  (la razón de ese vuelo)
Exodus, escape (Éxodo, huida)
Or was it just for me to see? (¿O era sólo para que yo lo viera?)

Like the mating of the earth and air (como el apareamiento de la tierra y el aire)
Like water is to flowers (como el agua es a las flores)
The envy of her friends (la envidia de sus amigas)
How far are we from dying, is it nearly at an end? (¿Cuán lejos estamos de morir? ¿Estamos próximos ya del final?)
How far are we from dying (¿Cuán lejos estamos de morir?)
Is it nearly at an end? (¿Estamos próximos ya del final?)
How far are we from dying (¿Cuán lejos estamos de morir?)
Is it nearly at an end?... (¿Estamos próximos ya del final?)

Evidentemente, ya puestos, hay que poner un tema "zómbico" por narices. Y éste no está nada (pero que nada) mal: Los mexicanos The Sleepers y su psicomático "Zombie".